Meu Rancho
É a sina dos tapejaras
Dessas de beber mensagens
Que o vento trás nas aragens
Do fundo das noites claras
Bordoneando nas taquaras
E pelas frinchas da porta
Porque reanima e conforta
O velho sangue guerreiro
E se eu nasci missioneiro
Pros demais pouco me importa.
Nasci no meio do campo
Na costa do banhadal
Dentro dum rancho barreado
De chão duro e desigual
Meu berço foi um pelego
Sobre um couro de bagual.
Bebi leite na mangueira
Numa guampa remanchada
E à cavalo num tição
Me aquentei de madrugada
Enquanto o vento assobiava
Nos campos brancos de geada.
Brinquei com gado de osso
Na sombra do velho umbu
E "ansim" volteando um amargo
E o churrasco meio cru,
Fui crescendo e me orgulhando
De ter nascido um xirú.
Depois de andar gauderiando
Por muita querência estranha
Hoje vivo no meu rancho
Na humildade da campanha
Junto à chinoca querida
E o cusco que me acompanha.
Na estaca em frente do rancho
Dorme o pingo meu amigo
Companheiro que eu adoro
Prenda guasca que bendigo
Pois alegrias e penas
Sempre reparte comigo.
É meu vizinho de porta
Um casal de quero - quero
Por isso, embora índio pobre
Bem rico me considero
Tendo china, pingo e cusco
Do mundo nada mais quero.
E quando de noite a lua
Vem destapando meu rancho
Agarro na gaita velha
Que guardo erguida num gancho
E dando rédeas ao peito
Num vaneirão me desmancho.
E o meu verso é como o vento
Que vai dobrando a flexilha
E floreia compadresco
O hino desta coxilha
Entre os buracos de bala
Do pavilhão farroupilha.
É mesmo que o bombeador
Dos piquetes da vanguarda
Que vem abrindo caminho
Prás tropas da retaguarda
E enquanto a cordeona chora
Meu cusco fica de guarda.
E ali pela solidão
Onde o meu canto escramuça
Parece que a noite velha
Cheia de mágoas soluça
E a própria lua pampeana
No santa fé se debruça.
Mas prá deixar o sossego
Do meu rancho macanudo
Basta só a voz de um clarim
Com china e cusco me mudo
Na defesa do rio grande
Que adoro acima de tudo.
Na defesa do rio grande
Que adoro acima de tudo.
Mi Rancho
Es la suerte de los tucanes
De esos que beben mensajes
Que el viento trae en las brisas
Desde lo profundo de las noches claras
Bordoneando en las cañas
Y por las rendijas de la puerta
Porque reanima y reconforta
La vieja sangre guerrera
Y si nací misionero
Para los demás poco me importa.
Nací en medio del campo
En la orilla del pantano
Dentro de un rancho barreado
De suelo duro e irregular
Mi cuna fue un cuero de oveja
Sobre una piel de caballo.
Tomé leche en la manga
En un cuerno remendado
Y a caballo en un tizón
Me calenté de madrugada
Mientras el viento silbaba
En los campos blancos de escarcha.
Jugué con ganado flaco
En la sombra del viejo algarrobo
Y así, volteando un amargo
Y el asado medio crudo
Fui creciendo y enorgulleciéndome
De haber nacido un criollo.
Después de andar gauchoando
Por muchas tierras extrañas
Hoy vivo en mi rancho
En la humildad de la campaña
Junto a la mujer querida
Y el perro que me acompaña.
En el poste frente al rancho
Duerme mi caballo amigo
Compañero que adoro
Prenda campera que bendigo
Pues alegrías y penas
Siempre comparte conmigo.
Es mi vecino de al lado
Una pareja de teros
Por eso, aunque indio pobre
Me considero muy rico
Teniendo mujer, caballo y perro
Del mundo nada más quiero.
Y cuando de noche la luna
Viene destapando mi rancho
Agarro la vieja guitarra
Que guardo colgada en un gancho
Y dejando libre mi corazón
En un vaneirão me deshago.
Y mi verso es como el viento
Que va doblando la caña
Y florea compadreando
El himno de esta llanura
Entre los agujeros de bala
Del pabellón farroupilha.
Es como el buen jinete
De los corrales de vanguardia
Que viene abriendo camino
Para las tropas de retaguardia
Y mientras el acordeón llora
Mi perro queda de guardia.
Y allí, en la soledad
Donde mi canto resuena
Parece que la noche vieja
Llena de penas solloza
Y la misma luna pampeana
En la santa fe se inclina.
Pero para dejar la tranquilidad
De mi rancho tan querido
Basta solo la voz de un clarín
Con mujer y perro me transformo
En defensa de Río Grande
Que adoro por sobre todo.
En defensa de Río Grande
Que adoro por sobre todo.