Dios te envió
Dios te envió
En el perfume de las flores
En una frase bonita
En un pedazo de cielo
Dios te envió
Para mi pensamiento
En la caricia que el viento
Fui en las olas del mar
Y te guardé
En una nube sin dueño
En un abandono igual
De una rosa olvidada
Dios te envió
En una estrella brillante
Pero en el mismo instante
Dios te llevó