395px

Setecentos e Três

Orlando Dias

Setecentos e Três

Trago sempre marcada
Aquela madrugada
No setecentos e três
Precisamente há uma hora
Você me mandou embora
Pedindo que fosse de vez
Então os versos e sussurros
Viraram sopros nulos
Quebrado a monotonia
E só cessaram os insultos
As quatro e cinco minutos
Ao romper do dia
Porque o forte vento
Soprou no apartamento
Um frio mesmo polar
Era a natureza protestando
Por eu estar maltratando
A quem devia amar
Veio a transformação
Senti o que nunca senti
Quando na sua nudez
De marcas da estupidez
Que sem querer cometi

E na transformação
Beijos contra beijos
Desejos e desejos
Soluços de dor
Murmúrio de amor
Se eu pudesse lhe batia
Uma surra todo dia
Como fiz naquela vez
Com o mesmo frio o mesmo vento
No mesmo apartamento
Setecentos e três

Setecentos e Três

Siempre llevo marcada
Esa madrugada
En setecientos tres
Exactamente hace una hora
Me mandaste a la porra
Pidiendo que me fuera de una vez
Entonces los versos y susurros
Se convirtieron en suspiros vacíos
Rompiendo la monotonía
Y solo cesaron los insultos
A las cuatro y cinco minutos
Al romper el día
Porque el fuerte viento
Sopló en el apartamento
Un frío polar
Era la naturaleza protestando
Por maltratar
A quien debía amar
Vino la transformación
Sentí lo que nunca había sentido
Cuando en tu desnudez
Marcas de la estupidez
Que sin querer cometí

Y en la transformación
Besos contra besos
Deseos y deseos
Sollozos de dolor
Murmullos de amor
Si pudiera te daría una paliza
Todos los días
Como hice aquella vez
Con el mismo frío, el mismo viento
En el mismo apartamento
Setecientos tres

Escrita por: José Messias