La Presencia de Dios
Cuando alabo al Señor
Siento tu presencia
Me regocijo
Me llena de amor
No hay nada que lo haga
Hazme rendirme
Para adorarte
Para entregarme a ti
¿Cuántas veces he intentado
¿Cuántas veces he fallado?
Pero usted, señor, no ha cambiado
Pero qué amor
¿Quién me mantuvo
Incluso en mis pecados
Y hoy reconozco
Tan grande tu amor
Si no fuera por ti
Yo no estaría aquí