395px

En Tu Casa

Padre Bosco

Tua Casa

"Um dia em Tua casa, vale mais do que mil dias fora dela." (Sl 84.11a)
Andei por tanto tempo vagando. Tentando encontrar o meu repouso.
Carente de amor de Ti ó meu Senhor fui buscando.
A mão do meu Senhor me deu segurança. Me senti criança sua assim tão acolhida.
Tua presença me conduz. Que alegria encontrei em Tua casa.
Eu só encontro alegria, indo à casa do Senhor.
É só entrar em Tua casa, sentir a mão de quem me ama.

Mesmo sem saber porque. Meu coração inteiro ardia da Tua presença.
Quantas vezes caminhei.Quantas vezes procurei.
De porta em porta em agonia. No pecado me entreguei.
E quando ouço hoje em dia, vamos à casa do Senhor,
Meu coração se enche de amor.

O Senhor mostrou-se sempre o meu refúgio.
E no vale da aridez, Ele mesmo me sustenta.
E sem questionar, me serve a mesa, quer me alimentar.
Eu só encontro alegria, indo à casa do Senhor.
É só entrar em Tua casa, sentir a mão de quem me ama.
Mesmo sem saber porque. Meu coração inteiro ardia da Tua presença.
Quantas vezes caminhei.Quantas vezes procurei.
De porta em porta em agonia. No pecado me entreguei.
E quando ouço hoje em dia, vamos à casa do Senhor,
Meu coração se enche de amor.

En Tu Casa

Un día en Tu casa, vale más que mil días fuera de ella.
Anduve tanto tiempo vagando. Tratando de encontrar mi descanso.
Faltándome el amor de Ti, oh mi Señor, te buscaba.
La mano de mi Señor me dio seguridad. Me sentí como una niña así de acogida.
Tu presencia me guía. ¡Qué alegría encontré en Tu casa!
Solo encuentro alegría yendo a la casa del Señor.
Es solo entrar en Tu casa, sentir la mano de quien me ama.

Aun sin saber por qué. Mi corazón entero ardía con Tu presencia.
Cuántas veces caminé. Cuántas veces busqué.
De puerta en puerta en agonía. En el pecado me entregué.
Y cuando escucho hoy en día, vamos a la casa del Señor,
Mi corazón se llena de amor.

El Señor siempre se mostró como mi refugio.
Y en el valle de la aridez, Él mismo me sustenta.
Y sin cuestionar, me sirve la mesa, quiere alimentarme.
Solo encuentro alegría yendo a la casa del Señor.
Es solo entrar en Tu casa, sentir la mano de quien me ama.
Aun sin saber por qué. Mi corazón entero ardía con Tu presencia.
Cuántas veces caminé. Cuántas veces busqué.
De puerta en puerta en agonía. En el pecado me entregué.
Y cuando escucho hoy en día, vamos a la casa del Señor,
Mi corazón se llena de amor.

Escrita por: