Even Unto The Ends Of The Earth
Mil på mil från den plats
där korset stod, där blodet rann,
ett köldbitet rike hans tjänare fann.
In this land a people lived
Bound by fear of heathen gods,
Trapped in sin and great misdeeds,
Accusations written in the blood of holy men.
Hades breath the chords of the second death.
I höga nordens kalla land
där rena bäckar porla fram.
Där folket fjättrat var i digra mörkrets hand
tände Herren helig brand.
They turned to this king in glory crowned,
In His grace they found.
Yield fruit oh land by the peoples labouring hand.
Welth and glory, blessings from above,
Holy gifts more and more,
For generations spared from war.
Dark clouds gathered upon the sky of grace,
Our hidious sin covered His face.
Trots att vi i mörker faller ner
ej vår blick mot himmelen ser...
o fallna norra paradis.
Sträck dig åter till den som frihet gav,
den dig reste ur din grav,
den som livet seger gav.
Even in this days He opens His arms
For the ones that are lost.
Till dig stod Herrens välbehag,
du har kränkt hans Heliga lag.
Skynda till hans fadersfamn
han skall lotsa dig i hamn.
Even in this day a stream of blood
From Calvery still flows,
As far as the message goes,
Even unto the ends of the earth.
Hasta los confines de la Tierra
Mil por mil desde el lugar
donde la cruz se alzó, donde la sangre corría,
un reino helado encontraron sus siervos.
En esta tierra vivía un pueblo
Atado por el miedo a dioses paganos,
Atrapados en pecado y grandes fechorías,
Acusaciones escritas en la sangre de hombres santos.
El aliento de Hades, los acordes de la segunda muerte.
En la fría tierra del alto norte
donde arroyos limpios fluyen,
Donde el pueblo estaba aprisionado en la mano densa de la oscuridad,
El Señor encendió una llama sagrada.
Se volvieron a este rey coronado de gloria,
En Su gracia encontraron.
Da frutos, oh tierra, por la mano laboriosa del pueblo.
Riqueza y gloria, bendiciones desde arriba,
Regalos sagrados más y más,
Por generaciones librados de la guerra.
Nubes oscuras se reunieron en el cielo de la gracia,
Nuestro pecado horrendo cubrió Su rostro.
A pesar de caer en la oscuridad
nuestra mirada no ve hacia el cielo...
o caído paraíso del norte.
Extiéndete de nuevo hacia aquel que dio libertad,
quien te levantó de tu tumba,
aquel que dio la victoria a la vida.
Incluso en estos días Él abre Sus brazos
Para aquellos que están perdidos.
Para ti estaba el favor del Señor,
has violado Su santa ley.
Apresúrate hacia el regazo de Su padre,
Él te guiará a puerto.
Incluso en este día un río de sangre
Desde el Calvario aún fluye,
Tan lejos como llega el mensaje,
Hasta los confines de la Tierra.