Habacuque
Com verso e prosa vou falar do mal
Violência, miséria e corrupção
Orfandade, medo, crise, injustiça social
Morte, crueldade, polarização
Quebra de princípios, extinção de valores
Estão tomando conta de nossa nação
O povo já se presta aos mais tensos horrores
Por orgulho, hedonismo e ostentação
São almas doentes, de fé abalada
Será que esquecidas pelo próprio Deus?
Clamamos poder, recebemos silêncio
Esse é o desespero do povo de Deus
Vou assumir meu posto, guardar meu coração
Até ouvir e ver o que o Senhor vai dizer
O centro da Mensagem é a transformação
Que opera pela graça, mediante a fé
E a visão aguarda o tempo marcado
Mesmo que demore, eu sei, não falhará!
Por isso eu espero a Resposta Eterna
Certamente a terei, não se atrasará
No caos, aprender a viver pela fé
O justo se apega ao controle do Altíssimo
Termino a poesia cantando esperança
Na transformação desse tempo difícil
A Terra encharcada de conhecer Deus
Bem como as águas que enchem o mar
A glória expressa nos filhos maduros
É chegada a hora de revelar
Mais que crer com a mente, vou me agarrar
À Verdade Eterna, o Deus que não muda!
Senhor dos Exércitos, não mente ou se engana
Ele é digno e perfeito em tudo!
Santo, Santo!
Habacuc
Con verso y prosa voy a hablar del mal
Violencia, miseria y corrupción
Orfandad, miedo, crisis, injusticia social
Muerte, crueldad, polarización
Ruptura de principios, extinción de valores
Están apoderándose de nuestra nación
El pueblo ya se enfrenta a los horrores más intensos
Por orgullo, hedonismo y ostentación
Son almas enfermas, de fe tambaleante
¿Acaso olvidadas por el mismo Dios?
Clamamos poder, recibimos silencio
Ese es el desespero del pueblo de Dios
Voy a asumir mi puesto, cuidar mi corazón
Hasta escuchar y ver lo que el Señor va a decir
El centro del Mensaje es la transformación
Que opera por la gracia, mediante la fe
Y la visión espera el tiempo señalado
Aunque tarde, sé que no fallará
Por eso espero la Respuesta Eterna
Ciertamente la tendré, no se retrasará
En el caos, aprender a vivir por fe
El justo se aferra al control del Altísimo
Termino la poesía cantando esperanza
En la transformación de este tiempo difícil
La Tierra empapada de conocer a Dios
Así como las aguas que llenan el mar
La gloria expresada en los hijos maduros
Ha llegado la hora de revelar
Más que creer con la mente, me voy a aferrar
A la Verdad Eterna, ¡el Dios que no cambia!
Señor de los Ejércitos, no miente ni se engaña
¡Él es digno y perfecto en todo!
Santo, Santo!
Escrita por: Patrick Hartwich de Araújo