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El Pingüino, el Café y la Internet Mala

Prodigio Musical

O Pinguim, o Café e a Internet Ruim

No ártico gelado, um pinguim pensador
Sonhava com café, mas sem ter um moedor
Vestiu seu smoking, foi pro polo buscar
Um sinal de wi-fi pra poder comprar

Mas a internet ruim, oh, que agonia
O pinguim só queria um café todo dia
Entre gelo e antenas, ele virou refém
Do sonho distante do grão que não vem

Na loja virtual, achou o pacote ideal
Um café colombiano, aroma sem igual
Mas na hora do clique, a tragédia chegou
A conexão caiu, e o frio o abraçou

Mas a internet ruim, oh, que agonia
O pinguim só queria um café todo dia
Entre gelo e antenas, ele virou refém
Do sonho distante do grão que não vem

Um urso polar passou e riu sem parar
Amigo, no gelo, é chá que dá pra tomar
Mas o pinguim insistente, um idealista fiel
Disse: Sem café, não se chega ao céu!

Mas a internet ruim, oh, que agonia
O pinguim só queria um café todo dia
Entre gelo e antenas, ele virou refém
Do sonho distante do grão que não vem

E lá ficou o pinguim, firme a sonhar
Com um expresso quente pra o frio espantar
Moral da história, preste atenção: Antes do café, cheque a conexão!

El Pingüino, el Café y la Internet Mala

En el ártico helado, un pingüino pensador
Soñaba con café, pero sin un molinillo
Se puso su traje, fue al polo a buscar
Una señal de wi-fi para poder comprar

Pero la internet mala, oh, qué agonía
El pingüino solo quería un café cada día
Entre hielo y antenas, se volvió rehén
Del sueño lejano del grano que no viene

En la tienda virtual, encontró el paquete ideal
Un café colombiano, aroma sin igual
Pero al momento de hacer clic, llegó la tragedia
La conexión se cayó, y el frío lo abrazó

Pero la internet mala, oh, qué agonía
El pingüino solo quería un café cada día
Entre hielo y antenas, se volvió rehén
Del sueño lejano del grano que no viene

Un oso polar pasó y se rió sin parar
Amigo, en el hielo, es té lo que se puede tomar
Pero el pingüino insistente, un idealista fiel
Dijo: ¡Sin café, no se llega al cielo!

Pero la internet mala, oh, qué agonía
El pingüino solo quería un café cada día
Entre hielo y antenas, se volvió rehén
Del sueño lejano del grano que no viene

Y ahí quedó el pingüino, firme a soñar
Con un expreso caliente para el frío espantar
Moral de la historia, pon atención: ¡Antes del café, revisa la conexión!

Escrita por: Elizandro Rafael Schmidt