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Las estrellas nunca llegan tarde

Puhdys

Sterne Verspäten Sich Nie

In sein erstes Lied legte er die Welt hinein, ganz hinein.
Und ein kleines Wort wollte er sich nicht verzeihn, nie verzeihn.
Was noch keiner zwang, sollte ihm gelingen, sollte sichtbar sein, sichtbar sein.
Was ihn bewegt, einen Berg bewegt, was er sagt, wiegt schwer wie ein Stein.

In sein drittes Lied mischten sich schon Zweifel ein, leise ein.
Nur in schwarz und weiß sah er wird mein Lied zu klein, viel zu klein.
Auch das Leben treibt zwischen tausend Wellen.
Einer bleibt heil, einer liegt am Strand, das darf nicht verschwiegen sein.

Und in manches Lied mischte sich auch Bitterkeit.
Dieses war geschafft, manches blieb für immer weit, ihm zu weit.
Und was ihm gelang, mußte er bezahlen.
Aber es kann sein und ein Lied gelingt, das trifft in das Herz der Zeit.

Aber die Sterne verspäten sich nie. Aber die Sterne verspäten sich nie.
Aber die Sterne verspäten sich nie.

Aber die Sterne verspäten sich nie. Aber die Sterne verspäten sich nie.
Aber die Sterne verspäten sich nie.

In sein erstes Lied legte er die Welt hinen, ganz hinein.
Und ein kleines Wort wollte er sich nicht verzeihn, nie verzeihn.
Was noch keiner zwang, sollte ihm gelingen.
Was ihn bewegt, einen Berg bewegt, was er sagt, wiegt schwer wie ein Stein.

Las estrellas nunca llegan tarde

En su primera canción, él puso todo el mundo, completamente.
Y una pequeña palabra no quería perdonarse, nunca perdonarse.
Lo que nadie había logrado, debía lograrlo, debía ser visible, ser visible.
Lo que lo mueve, mueve una montaña, lo que dice, pesa tanto como una piedra.

En su tercera canción, ya se mezclaban las dudas, suavemente.
Solo en blanco y negro veía que mi canción era pequeña, demasiado pequeña.
La vida también se mueve entre mil olas.
Uno permanece intacto, uno queda en la orilla, eso no debe ser callado.

Y en algunas canciones también se mezclaba la amargura.
Algunas cosas se lograron, algunas quedaron para siempre lejos, demasiado lejos.
Y lo que logró, tuvo que pagarlo.
Pero puede ser que una canción logre llegar al corazón del tiempo.

Pero las estrellas nunca llegan tarde. Pero las estrellas nunca llegan tarde.
Pero las estrellas nunca llegan tarde.

Pero las estrellas nunca llegan tarde. Pero las estrellas nunca llegan tarde.
Pero las estrellas nunca llegan tarde.

En su primera canción, él puso todo el mundo, completamente.
Y una pequeña palabra no quería perdonarse, nunca perdonarse.
Lo que nadie había logrado, debía lograrlo.
Lo que lo mueve, mueve una montaña, lo que dice, pesa tanto como una piedra.

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