395px

Aulas

Rasta Chala

Clases

¡Hey!, sabes que yo
quería ser distinto, quería ser mejor,
quería distinguirme de toda la gente,
quería ser el más, el más diferente.

Venía de tan lejos, de un pueblo olvidado,
izaba la bandera de los desamparados,
gritaba por justicia, gritaba por verdad,
gritaba todo el tiempo por la libertad.

Y un día me dí cuenta
que estaba en el lugar que había soñado,
yo no era el salvador que habían esperado,
yo no era como Dios, yo era como el diablo.

¿Pero que te pasó?. ¿No te acordás?.
Nosotros te pusimos allí donde estás,
nosotros te creímos, nosotros te seguimos,
las marcas de tus pasos no se ven en el abismo.

El país. El país.
El país que nosotros vemos
no tiene la raíz como la queremos.

Preferimos ser pobres pero liberados,
no tener las lágrimas de los esclavos.
Preferimos saber que somos de abajo,
no pedimos limosna, queremos trabajo,
para defender a nuestra bandera,
la celeste y blanca lo único que nos queda.

Pero que quede claro: Queremos la paz.
Siempre, antes que nada, queremos la paz.
Pero la paz del pueblo, no la de los gobernantes,
lo único que quieren es que nadie se levante.

Pero tené cuidado que un día de estos
vamos a salir todos a la calle,
nos vamos a juntar todos en la Plaza
y vamos a unir la poca esperanza.

Sumaremos más de treinta millones,
gritando al mismo tiempo, mujeres con hombres.
Y se desatará un viento huracanado,
las copas de los árboles aprueban el llamado.

Aulas

¡Ei!, você sabe que eu
queria ser diferente, queria ser melhor,
queria me destacar de toda a galera,
queria ser o mais, o mais diferente.

Vinha de tão longe, de um povo esquecido,
levantava a bandeira dos desamparados,
gritava por justiça, gritava por verdade,
gritava o tempo todo pela liberdade.

E um dia percebi
que estava no lugar que sonhei,
eu não era o salvador que esperavam,
eu não era como Deus, eu era como o diabo.

Mas o que aconteceu com você? Não se lembra?
Nós te colocamos aí onde você está,
nós acreditamos em você, nós te seguimos,
as marcas dos seus passos não aparecem no abismo.

O país. O país.
O país que nós vemos
não tem a raiz que queremos.

Preferimos ser pobres, mas livres,
não ter as lágrimas dos escravos.
Preferimos saber que somos de baixo,
não pedimos esmola, queremos trabalho,
para defender nossa bandeira,
a celeste e branca, o único que nos resta.

Mas que fique claro: Queremos a paz.
Sempre, antes de tudo, queremos a paz.
Mas a paz do povo, não a dos governantes,
o único que querem é que ninguém se levante.

Mas tenha cuidado que um dia desses
vamos sair todos pra rua,
vamos nos juntar todos na Praça
e vamos unir a pouca esperança.

Vamos somar mais de trinta milhões,
gritando ao mesmo tempo, mulheres com homens.
E vai se soltar um vento furioso,
as copas das árvores aprovam o chamado.

Escrita por: