Marche
Parecia não haver saída, para o mal que ali sucedia, Ben-Hadade com furor cercava pretendia tomar Samaria, e agora, o que fazer? Quem estava dentro da cidade pelas portas de lá não saia, quem estava do lado de fora e quisesse entrar não podia, e agora, o que fazer?
Ben-Hadade cercou a cidade o seu plano era mui cruel, destruir Samaria de fome, concluir o que pois no papel e tomar a cidade porém na cidade havia um homem de DEUS.
O rei se enfureceu e quis jogar a culpa da tragédia no profeta, culpa-lo pela crise, pela fome, e pela guerra, e por isso queria arranca-lhe a cabeça, mas o DEUS que ver tudo, sabe tudo, ouve tudo revelou a o Profeta, e pra honrar seu servo tomou a frente da guerra, e então Elizeu começou a profetizar....
DECLAMAÇÃO; Então disse Elizeu, ouve a palavra do SENHOR, assim diz o SENHOR;
Amanhã por estás horas mais ou menos, dar se á um alqueire de flor de farinha, por um ciclo, e dois de cevada por um ciclo a porta de Samaria.
Porém o capitão ao cujo braço o rei se apoiava, respondeu ao HOMEM DE DEUS, e disse;
Ainda que o SENHOR fizesse janela no céu poderia suceder isto? Disse o Profeta; Eis que com os teus olhos verás porém disso não comerás.
DEUS viu na porta daquela cidade, excluídos da sociedade quatro leprosos, os quais ninguém dava valor porém o SENHOR escolheu e decidiu usar, e enquanto os leprosos caminhavam, um barulho mui terrível ecoava, pois a cada passo que os leprosos davam, o exército do céu acompanhava, e o inimigo que cercou a Samaria deixou tudo no caminho e fugia pois enquanto os leprosos caminhavam DEUS agia.
Marche, sei que estás sofrendo, que está doendo, mais marche, sei que a guerra te cercar e a prova te aperta mais marche, marche.
Pois enquanto você marcha nessa prova entro na guerra contigo se prepare para ver a fuga do teu inimigo que veio por um caminho mais por sete fugirá.
A ordem é pra marchar e não retroceder, enquanto você marcha eu guerreio por você, se o viu inimigo cercou a tua casa enquanto você marcha ele bate em retirada.
Então Igreja marcha, marcha, marcha, marcha, macha que ele bate em retirada.
Então Igreja marcha, marcha, marcha, marcha, marcha que EU resolvo a tua causa.
Marcha
Parecía no haber salida, para el mal que allí sucedía, Ben-Hadade con furor cercaba pretendía tomar Samaria, y ahora, ¿qué hacer? Quien estaba dentro de la ciudad por las puertas de allí no salía, quien estaba del lado de afuera y quisiera entrar no podía, y ahora, ¿qué hacer?
Ben-Hadade cercó la ciudad, su plan era muy cruel, destruir Samaria de hambre, concluir lo que puso en papel y tomar la ciudad, pero en la ciudad había un hombre de DIOS.
El rey se enfureció y quiso echar la culpa de la tragedia en el profeta, culparlo por la crisis, por el hambre y por la guerra, y por eso quería arrancarle la cabeza, pero el DIOS que ve todo, sabe todo, escucha todo reveló al Profeta, y para honrar a su siervo tomó la delantera en la guerra, y entonces Eliseo comenzó a profetizar....
DECLAMACIÓN: Entonces dijo Eliseo, escucha la palabra del SEÑOR, así dice el SEÑOR; Mañana a estas horas más o menos, se dará un almud de harina fina por un siclo, y dos de cebada por un siclo a la puerta de Samaria.
Pero el capitán en quien el rey se apoyaba, respondió al HOMBRE DE DIOS, y dijo; ¿Aunque el SEÑOR abriera ventanas en el cielo podría suceder esto? Dijo el Profeta; He aquí, con tus ojos lo verás pero de esto no comerás.
DIOS vio en la puerta de esa ciudad, excluidos de la sociedad cuatro leprosos, a quienes nadie valoraba pero el SEÑOR escogió y decidió usar, y mientras los leprosos caminaban, un ruido muy terrible resonaba, pues a cada paso que los leprosos daban, el ejército del cielo los acompañaba, y el enemigo que cercaba a Samaria dejó todo en el camino y huía porque mientras los leprosos caminaban DIOS actuaba.
Marcha, sé que estás sufriendo, que te duele, pero marcha, sé que la guerra te rodea y la prueba te aprieta pero marcha, marcha.
Porque mientras marchas en esta prueba entro en la guerra contigo prepárate para ver la huida de tu enemigo que vino por un camino pero por siete huirá.
La orden es marchar y no retroceder, mientras marchas yo peleo por ti, si el enemigo rodeó tu casa mientras marchas él se retira.
Entonces Iglesia marcha, marcha, marcha, marcha, marcha que él se retira.
Entonces Iglesia marcha, marcha, marcha, marcha, marcha que YO resuelvo tu causa.
Escrita por: Jonathan Paes