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Uno para la Vid

Ready

One For the Vine

Fifty Thousand Men Were Sent to Do the Will of One.
His Claim Was Phrased Quite Simply, Though He Never Voiced It Loud,
I Am He, the Chosen One.

In His Name They Could Slaughter, For His Name They Could Die.
Though Many There Were Believed in Him, Still More Were Sure He Lied,
But They'll Fight the Battle On.

Then One Whose Faith Had Died
Fled Back Up the Mountainside,
But Before the Top Was Made,
A Misplaced Footfall Made Him Stray
>from the Path Prepared For Him.
Off of the Mountain,
On to a Wilderness of Ice.

This Unexpected Vision Made Them Stand and Shake With Fear,
But Nothing Was His Fright Compared With Those Who Saw Him Appear.
Terror Filled Their Minds With Awe.

Simple Were the Folk Who Lived
Upon This Frozen Wave.
So Not Surprising Was Their Thought,
This Is He, God's Chosen One,
Who's Come to Save Us From
All Our Oppressors.
We Shall Be Kings On This World.

Follow Me!
I'll Play the Game You Want Me,
Until I Find a Way Back Home.

Follow Me!
I Give You Strength Inside You,
Courage to Win Your Battles--

No, No, No, This Can't Go On,
This Will Be All That I Fled From.
Let Me Rest For a While.

He Walked Into a Valley,
All Alone.
There He Talked With Water, and Then With the Vine.

They Leave Me no Choice.
I Must Lead Them to Glory Or Most Likely to Death.

They Travelled Cross the Plateau of Ice, Up to Its Edge.
Then They Crossed a Mountain Range and Saw the Final Plain.
Still He Urged the People On.

Then, On a Distant Slope,
He Observed One Without Hope
Flee Back Up the Mountainside.
He Thought He Recognised Him By His Walk,
And By the Way He Fell,
And By the Way He
Stood Up, and Vanished Into Air.

Uno para la Vid

Cincuenta mil hombres fueron enviados para hacer la voluntad de uno.
Su reclamo fue expresado de manera bastante simple, aunque nunca lo dijo en voz alta,
Yo soy él, el elegido.

En su nombre podrían matar, por su nombre podrían morir.
Aunque muchos creían en él, muchos más estaban seguros de que mentía,
Pero pelearán la batalla.

Entonces uno cuya fe había muerto
Huyó de regreso por la ladera de la montaña,
Pero antes de llegar a la cima,
Un paso en falso lo hizo desviarse
del camino preparado para él.
Fuera de la montaña,
Hacia un páramo de hielo.

Esta visión inesperada los hizo temblar de miedo,
Pero nada se comparaba con el terror de aquellos que lo vieron aparecer.
El terror llenó sus mentes de asombro.

Sencillos eran los aldeanos que vivían
sobre esta ola congelada.
Así que no fue sorprendente su pensamiento,
Este es él, el elegido de Dios,
que ha venido a salvarnos
de todos nuestros opresores.
Seremos reyes en este mundo.

¡Sígueme!
Jugaré el juego que quieres,
hasta que encuentre el camino de regreso a casa.

¡Sígueme!
Te doy fuerza en tu interior,
valor para ganar tus batallas--

No, no, no, esto no puede continuar,
Esto será todo de lo que huí.
Déjame descansar un rato.

Caminó hacia un valle,
todo solo.
Allí habló con el agua, y luego con la vid.

No me dejan opción.
Debo llevarlos a la gloria o muy probablemente a la muerte.

Viajaron a través del altiplano de hielo, hasta su borde.
Luego cruzaron una cordillera y vieron la llanura final.
Aún así, instaba a la gente a seguir adelante.

Entonces, en una pendiente distante,
obsevó a uno sin esperanza
huyendo de regreso por la ladera de la montaña.
Pensó que lo reconoció por su caminar,
y por la forma en que cayó,
y por la forma en que
se levantó, y se desvaneció en el aire.

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