Das alles war ich ohne dich
Nichts als ein Nebel in der Nacht
Nichts als ein ausgebranntes Licht
Nichts als ein bleicher Wintermorgen
Eine Hoffnung, die zerbricht
Als eine ausgelesne Zeitung
Auf einer Bank im Autobus
Ein Spiel mit einundreißig Karten
Eine Geschichte ohne Schluss
Nichts als die dürren grauen Blumen
Die eigentlich nur aus Versehn
Mit trocknen Wurzeln im Asphalt
Am Rand der Autostraßen stehn
Das alles war ich ohne dich
Das alles war ich ohne dich
Nur ein zerrissenes Gedicht
Ein Lied, das ungehört verklingt
Nur ein zu leis gesprochenes Wort
Nur eine Saite, die zerspringt
Ein Kinderhandschuh, irgendwo
Auf einen Gartenzaun gesteckt
Zwei Namen, eingeritzt im Stamm
Von Efeuranken überdeckt
Ein Foto, mit der Zeit vergilbt
Ein Brief, der ohne Antwort bleibt
Ein Zettel, achtlos fortgeworfen
Den der Wind vorübertreibt
Das alles war ich ohne dich
Ein tiefer Schlaf in müden Augen
Friede nach der letzten Schlacht
Ein neuer Tag in hellem Licht
Nach einer bangen dunklen Nacht
Junges Gras auf verbrannter Erde
Regen auf verdörrtes Land
Die Freude, die die Kehle schnürt
Wie eine unsichtbare Hand
Ein liebevoll gedeckter Tisch
Der Duft von Tannenholz im Herd
Am Haustor der verlorne Sohn
Der aus der Fremde wiederkehrt
Du sagst, all das bin ich für dich
Todo eso era yo sin ti
Nada más que una niebla en la noche
Nada más que una luz apagada
Nada más que una pálida mañana de invierno
Una esperanza que se quiebra
Como un periódico leído
En un banco en el autobús
Un juego con treinta y una cartas
Una historia sin final
Nada más que las flores grises y secas
Que en realidad solo por error
Con raíces secas en el asfalto
En el borde de las carreteras están
Todo eso era yo sin ti
Todo eso era yo sin ti
Solo un poema rasgado
Una canción que se desvanece sin ser escuchada
Solo una palabra hablada demasiado bajo
Solo una cuerda que se rompe
Un guante de niño, en algún lugar
Colocado en una cerca de jardín
Dos nombres, tallados en el tronco
Cubiertos por enredaderas de hiedra
Una foto, amarillenta con el tiempo
Una carta sin respuesta
Un papel, descuidadamente arrojado
Que el viento lleva consigo
Todo eso era yo sin ti
Un profundo sueño en ojos cansados
Paz después de la última batalla
Un nuevo día en la brillante luz
Después de una noche oscura y temerosa
Hierba joven en tierra quemada
Lluvia en tierra marchita
La alegría que aprieta la garganta
Como una mano invisible
Una mesa amorosamente puesta
El aroma de la madera de pino en la estufa
En la puerta de la casa, el hijo perdido
Que regresa de tierras lejanas
Dices que todo eso soy para ti