Isaías 53
Desfigurado estaba allí
Mi crimen lo aplastó
Maltratado, se resignó
Y no abrió la boca
El Señor se entregó por mí
El Señor se entregó por nosotros
Se humilló por amor
Mi Jesús
Que toda boca te proclame
Que toda lengua te exalte
Que todo labio te bendiga
Eres Señor