Perfeição
Nunca entrarei jamais no teu recinto
Na sedução e no fulgor que exalas
Ficas vedada, num radiante cinto
De riquezas, de gozos e galas
Amo-te, adorando-te
E faminto, adivinho o esplendor das tuas salas
E todo o aroma dos teus parques sinto
Ouço música e o sonho em que te embalas
Eternamente ao meu olhar pompeias
Olho-te, em vão, maravilhosa e bela
Adarvada de altíssimas ameias
E à noite à luz dos astros, as horas mortas
Rondo-te, arquejo e choro, ó cidadela
Como um bárbaro uivando às tuas portas
Eternamente ao meu olhar pompeias
Olho-te, em vão, maravilhosa e bela
Adarvada de altíssimas ameias
E à noite à luz dos astros, as horas mortas
Rondo-te, arquejo e choro, ó cidadela
Como um bárbaro uivando às tuas portas
Como um bárbaro uivando às tuas portas
Perfección
Nunca entraré jamás en tu recinto
En la seducción y el resplandor que emanas
Permaneces vedada, en un radiante cinturón
De riquezas, de placeres y galas
Te amo, adorándote
Y hambriento, adivino el esplendor de tus salones
Y todo el aroma de tus parques lo siento
Escucho música y el sueño en el que te meces
Eternamente ante mi mirada te embelleces
Te miro, en vano, maravillosa y bella
Rodeada de altísimas almenas
Y en la noche a la luz de las estrellas, en las horas muertas
Te rodeo, jadeo y lloro, oh ciudadela
Como un bárbaro aullando a tus puertas
Eternamente ante mi mirada te embelleces
Te miro, en vano, maravillosa y bella
Rodeada de altísimas almenas
Y en la noche a la luz de las estrellas, en las horas muertas
Te rodeo, jadeo y lloro, oh ciudadela
Como un bárbaro aullando a tus puertas
Como un bárbaro aullando a tus puertas