Dono do Poder
Quem é este, que andou sobre ás águas e a tempestade Ele fez acalmar. Quem é este que abriu o mar vermelho e cogelou ás águas pra o povo passar. Quem é este, que com autoridade ressuscitou Lazáro Ele é Deus de poder. Ele está presente aqui neste lugar. Hoje maravilhas vai realizar. Este Deus é tremendo, outro igual não há.
Sinta Ele agora, receba a vitória. Começa a dar glória Ele está aqui. Onde Jesus chega algo acontece, e toda tristeza vai ter que sair. Ele ordena a benção pra aquele que crer. Problema dificil Ele vai resolver. O doente é curado, o demônio é expulso pelo Seu poder
Ele é santo, dos santos tremendo e forte, é maravilhoso é Deus de poder. É Deus do impossível, é libertador prá aquele que crer. Leão de Jdá, água da vida, onipresente em todo lugar. Este Deus não muda e hohe tem benção pra ti entregar.
Mas se quiser receber, é só glorificar. Abra o teu coraçõa, deixa Deus operar. Ele cura o enfermo, levanta o caído, faz o surdo ouvir, o mudo falar. Algemas se quebram ao som de sua voz, não existe o contrário se Deus é por nos. Ele entra na luta, pois todo controle pertence a Jesus.
Dueño del Poder
¿Quién es este que caminó sobre las aguas y calmó la tormenta? ¿Quién es este que abrió el mar Rojo y congeló las aguas para que pasara el pueblo? ¿Quién es este que con autoridad resucitó a Lázaro? Él es el Dios del poder. Él está presente aquí en este lugar. Hoy realizará maravillas. Este Dios es tremendo, no hay otro igual.
Siente Él ahora, recibe la victoria. Comienza a dar gloria, Él está aquí. Donde Jesús llega, algo sucede, y toda tristeza tendrá que irse. Él ordena la bendición para aquel que cree. Resolverá problemas difíciles. El enfermo es sanado, el demonio es expulsado por Su poder.
Él es santo, de los santos tremendo y fuerte, es maravilloso, es el Dios del poder. Es el Dios de lo imposible, es liberador para aquel que cree. León de Judá, agua de vida, omnipresente en todo lugar. Este Dios no cambia y hoy tiene bendición para entregarte.
Pero si quieres recibir, solo glorifícalo. Abre tu corazón, deja que Dios actúe. Él sana al enfermo, levanta al caído, hace que el sordo oiga, que el mudo hable. Las cadenas se rompen al sonido de su voz, no hay nada en contra si Dios está con nosotros. Él entra en la batalla, porque todo control pertenece a Jesús.