Madeira
La isla suspiró
En las aguas violadas
Y una canción encantada
Envió
Soy boqueirão
De las lechuzas
Lajeados, cedro
Cedro
Colinas de ramas verdes
Relieves
Que se reflejan en el mar
Del tallo del aruêra voló
Vim-vim, zabelê, sanã
Zabelê, sanã
Y los ojos mojados
De la Sussuarana
Es tristeza ver
Aruêra caer
Es corte en la corteza
Es caída
Juriti
Sin descanso en la sierra
Vi
Volar
Madera
Volar
Madera