Chiquilla
Por la mañana yo me levanto
y voy corriendo desde mi cama,
para poder ver a esa chiquilla
por mi ventana.
Porque yo llevo to´ el día sufriendo,
ya que la quiero con toda el alma.
Y la persigo en mis pensamientos
de madrugada.
Tengo una cosa que me arde dentro,
que no me deja pensar en nada
ay! que no sea de esa chiquilla
y de su mirada.
Y yo la miro...
Y ella no me dice nada...
Pero sus dos ojos negros
se me clavan como espadas.
Pero sus dos ojos negros
se me clavan como espadas.
Ay chiquilla!
Ese silencio que me desvive
me dice cosas que son tan claras,
que yo no puedo, no puedo, no puedo
dejar de mirarla.
Y yo le tengo que decir pronto
que estoy loquito de amor por ella.
Y que sus ojos llevan el fuego
de alguna estrella.
Que las palabras se quedan cortas
para decir todo lo que siento,
pues mi chiquilla es lo más bonito
del firmamento.
Y yo la miro...
Y ella no me dice nada...
Pero sus dos ojos negros
se me clavan como espadas.
Pero sus dos ojos negros
se me clavan como espadas.
Y yo la quiero...
Como el sol a la mañana...
Como los rayos de luz
a mi ventana yo la quiero.
Como los rayos de luz
a mi ventana, ay chiquilla!
Mädchen
Am Morgen stehe ich auf
und renne schnell aus meinem Bett,
um dieses Mädchen zu sehen
an meinem Fenster.
Denn ich leide den ganzen Tag,
weil ich sie von ganzem Herzen will.
Und ich verfolge sie in meinen Gedanken
in der Morgendämmerung.
Ich habe etwas, das in mir brennt,
was mich nichts anderes denken lässt,
oh! als nur an dieses Mädchen
und ihren Blick.
Und ich schaue sie an...
Und sie sagt mir nichts...
Doch ihre beiden schwarzen Augen
bohren sich wie Schwerter in mich.
Doch ihre beiden schwarzen Augen
bohren sich wie Schwerter in mich.
Oh Mädchen!
Dieses Schweigen, das mich quält,
sagt mir Dinge, die so klar sind,
dass ich nicht kann, nicht kann, nicht kann
aufhören, sie anzuschauen.
Und ich muss ihr bald sagen,
dass ich verrückt nach ihr bin.
Und dass ihre Augen das Feuer
von einem Stern tragen.
Dass die Worte nicht ausreichen,
um alles zu sagen, was ich fühle,
denn mein Mädchen ist das Schönste
am Himmel.
Und ich schaue sie an...
Und sie sagt mir nichts...
Doch ihre beiden schwarzen Augen
bohren sich wie Schwerter in mich.
Doch ihre beiden schwarzen Augen
bohren sich wie Schwerter in mich.
Und ich liebe sie...
Wie die Sonne am Morgen...
Wie die Lichtstrahlen
zu meinem Fenster, so liebe ich sie.
Wie die Lichtstrahlen
zu meinem Fenster, oh Mädchen!