Vesna
My ukhodili dvorami
v pod"yezdakh pryatali chuvstva
Ty govorila glazami
no chornym mazala gusto
Kak my skripeli na kryshe
I vodostochnyye truby
Pytalis' chto-to uslyshat'
ya tseloval tebya v guby
Eto vesna!
Znayesh' obratnoy dorogi net
Eto vesna!
Moya lyubov' tebe shlot privet
Eto vesna!
Znayesh', obratnoy dorogi net
Eto vesna
Ty raspechatala telo
kak na ladoni podarok
Luna skvoz' stokla glyadela
ne zamechaya pomarok
Bez ustali kolotili
po podokonnikam kapli
A my drug druga lyubili
teper' otpustit nas vryad li
Eto vesna!
Znayesh' Obratnoy dorogi net
Eto vesna!
Moya lyubov' tebe shlot privet
Eto vesna!
Znayesh', obratnoy dorogi net
Eto vesna
Na-na-na!
Eto vesna!
Znayesh', obratnoy dorogi net
Eto vesna!
Moya lyubov' tebe shlot privet
Eto vesna!
Znayesh', obratnoy dorogi net
Eto vesna
Eto vesna!
Znayesh', obratnoy dorogi net
Eto vesna!
Moya lyubov' tebe shlot privet
Eto vesna!
Znayesh', obratnoy dorogi net
Eto vesna
Na-na-na!
Eto vesna
Vesna
Mis patios fueron destruidos
En el inframundo se derramaron los sentimientos
Hablaste con tus ojos
nada de cosas difíciles
Cómo se deslizaban mis dedos por el techo
Yo drena las tuberías
Pytalis 'escucha algo'
Te puse en mi boca
¡Es primavera!
No conoces el camino de regreso
¡Es primavera!
Mi amor te dice hola
¡Es primavera!
Ya sabes, no hay camino de retorno
Es primavera
Abriste el cuerpo
como un regalo en la palma de tu mano
La luna miró a través del cristal
sin notar las manchas
Sin detenerse, apuñalaron
gotas en los alféizares de las ventanas
Y mi amiga amaba a su amiga
Ahora vámonos
¡Es primavera!
No conoces el camino de regreso
¡Es primavera!
Mi amor te manda saludos
¡Es primavera!
Ya sabes, no hay camino de retorno
Es primavera
¡Na-na-na!
¡Es primavera!
Ya sabes, no hay camino de retorno
¡Es primavera!
Mi amor te manda saludos
¡Es primavera!
Ya sabes, no hay camino de retorno
Es primavera
¡Es primavera!
Ya sabes, no hay camino de retorno
¡Es primavera!
Mi amor te dice hola
¡Es primavera!
Ya sabes, no hay camino de retorno
Es primavera
¡Na-na-na!
Es primavera
Escrita por: Aleksandra Penkina