vistas 3.336

Como al viento, la lluvia y el trueno,
la parieron al sereno,
a la sombra de un nogal.
Con helechos le hicieron su cuna,
la abrigó un rayo de luna
y a lo lejos la mecía el mar.

Abestu Edurne,
abestu Edurne.
Hori da zure Herrie.
Canta Nieves,
canta Nieves.
Ése es tu Pueblo.

Y creció viendo a sus pies Tolosa,
a un tiempo recia y hermosa
como un tronco de abedul.
Su jubón colorado de lana
partía en dos la mañana
al abrirse su ventana azul.

Abestu Edurne,
abestu Edurne.
Deitu dizu maitasunek.
Canta Nieves,
canta Nieves.
Te ha llamado el amor.

Poco tiempo tu amor te ha gozado,
se lo llevaron atado
unos hombres de metal.
Y encontraron detrás de la casa,
por el camino de Amasa,
sus veinte años rotos contra un zarzal.

Abestu Edurne,
abestu Edurne.
Lurperatu oten dute...
Canta Nieves,
canta Nieves.
Lo habrán enterrado...

Desde entonces, aunque muerda el frío,
el portón del caserío
lo deja de par en par.
Por si el miedo no come caliente
para cobijar a gente
que no puede ver su cielo y su mar.

Abestu Edurne,
abestu Edurne.
Zuk dezu bihotz haundie.
Canta Nieves,
canta Nieves.
Tú tienes un gran corazón.

Corre viento, ve y cuenta esa historia
por las orillas del Oria
y a las gentes diles que
donde comen y duermen sus hijos
tienen comida y cobijo
en la casa de Edurne.

Abestu Edurne,
abestu Edurne.
Euskal herria zurêkin dezu abesten.
Canta Nieves,
canta Nieves.
El pueblo vasco canta contigo.