395px

Espadas eslavas

Skidbladnir

Písen slovanskych mecu

Støíbrné meèe, jenž vedou nás,
není slyšet dech a ani pláè,
my budeme se bít a náš pot utopí vás.
Za naše srdce, za naše pøání
a pøijdou bohové, co vždycky nás chrání.
Teï èernými hvozdy zazní hlas Slovanù v nás

Noc bude temná a chladná jak led,
my budeme se bít a chránit náš svìt.
To naše meèe teï budou se brodit krví.
Zelená louka pod útesem a skálou,
tam písnì Slovanù tiše povánou,
jen život nám zùstal a èest co nikdy nespí.

Støíbrné meèe a krev z našich tìl,
to je to kvítí co jsi uvidìl.
Ta touha prastará v kamenech vytesaná.
Teï lesy šumí i ptáci ztichli,
ta píseò slovanská, jejíž slova vás nadchly.
To náš je zpìv, co ztuží krev ve vašich žilách.

Korouhev v ruce, též meè on tøímá,
ten vévoda velký, jenž volá "tož sláva".
Už nepøítel prchá, to strach ho pøekonává.
My jsme ta síla, v nás je ta zlost,
proroctví vìèné, temnìjší než noc,
v erbu je orel co do duší nám pøilétá.

To jsou ty ohnì, co v dáli hoøí.
To jsou ty ohnì , co budou tu plát.
V slovanských duších se válka bouøí,
my budeme se za svobodu rvát.

To jsou ty cesty, co vedou nás tmou.
To jsou ty zvony, co budou nám bít.
Slované budou bránit vlast svou,
aby mohli v spánku klidnì snít.

Teï poslední bitva na poli konèí,
výkøiky, náøky a též smrti stín.
To slovanská píseò vám srdce znièí
a vaši krev bude zem pít.

Espadas eslavas

Espadas de plata, que nos guían,
no se escucha aliento ni llanto,
nosotros lucharemos y nuestra sangre los ahogará.
Por nuestros corazones, por nuestros deseos,
y cuando los dioses vengan a protegernos.
Ahora la voz de los eslavos resonará en nosotros.

La noche será oscura y fría como el hielo,
nosotros lucharemos y protegeremos nuestro mundo.
Nuestras espadas ahora se abrirán paso entre la sangre.
El prado verde bajo el acantilado y la roca,
allí las canciones de los eslavos susurrarán suavemente,
solo la vida nos queda y el honor que nunca duerme.

Espadas de plata y sangre de nuestros cuerpos,
esa es la flor que has visto.
Ese deseo ancestral tallado en piedra.
Ahora los bosques susurran y los pájaros callan,
esa canción eslava, cuyas palabras te han cautivado.
Este es nuestro canto, que fortalece la sangre en tus venas.

La bandera en la mano, también la espada que empuña,
el gran duque que grita '¡gloria!'.
El enemigo huye, el miedo lo domina.
Somos esa fuerza, en nosotros está la ira,
la profecía eterna, más oscura que la noche,
en el escudo está el águila que vuela hacia nuestras almas.

Esas son las llamas que arden en la distancia.
Esas son las llamas que arderán aquí.
En las almas eslavas la guerra se desata,
nosotros lucharemos por la libertad.

Esos son los caminos que nos guían en la oscuridad.
Esas son las campanas que sonarán para nosotros.
Los eslavos defenderán su patria,
para que puedan soñar tranquilamente en su sueño.

Ahora la última batalla en el campo termina,
gritos, lamentos y la sombra de la muerte.
Esta canción eslava romperá vuestros corazones
y vuestra sangre será bebida por la tierra.

Escrita por: