432 Step
Oh taste and see the riches of our glorious king
Whose Grace and mercy know no bounds of him the angels sing
Glory Glory to the one who reigns on high
Forever more shall his name be magnified
With nothing more and nothing less unto the one who gives us breath
we lift our hands we lift our hands
And after all you've done to save us from within
we lift our hands we lift our hands
We lift our hands to the one who came and died to set us free
Oh to taste the sweetness of eternity
Mountains bow and Seas will roar at the sound of your name
and if we are silent rocks themselves proclaim
With nothing more and nothing less unto the one who gives us breath
we lift our hands we lift our hands
And after all you've done to save us from within
we lift our hands we lift our hands
With all we are, despite this useless flesh
Let our minds be filled, with humbleness
WE LIFT OUR HANDS
With all we are, despite this useless flesh
We lift our hands, we lift our hands
432 Pasos
Oh prueba y ve las riquezas de nuestro glorioso rey
Cuya gracia y misericordia no conocen límites, de él cantan los ángeles
Gloria, gloria al que reina en lo alto
Por siempre más su nombre será magnificado
Sin más ni menos para aquel que nos da aliento
levantamos nuestras manos, levantamos nuestras manos
Y después de todo lo que has hecho para salvarnos desde adentro
levantamos nuestras manos, levantamos nuestras manos
Levantamos nuestras manos al que vino y murió para liberarnos
Oh probar la dulzura de la eternidad
Las montañas se inclinan y los mares rugirán al sonido de tu nombre
y si guardamos silencio, las rocas mismas proclamarán
Sin más ni menos para aquel que nos da aliento
levantamos nuestras manos, levantamos nuestras manos
Y después de todo lo que has hecho para salvarnos desde adentro
levantamos nuestras manos, levantamos nuestras manos
Con todo lo que somos, a pesar de esta carne inútil
Dejemos que nuestras mentes se llenen de humildad
LEVANTAMOS NUESTRAS MANOS
Con todo lo que somos, a pesar de esta carne inútil
Levantamos nuestras manos, levantamos nuestras manos