Dejé la puerta abierta y entraron en mi alma
Para llevarse todo y no dejarme nada
Me acurruqué de miedo, vencida y desgastada
Muriéndome de a poco con lo que me quedaba
Siguió la puerta abierta, mis fuerzas no alcanzaban
Para esconder la vida que a pena respiraba
Y me entregué al silencio prudente y remendada
Con llagas en lo ojos que tanto me quemaban
Mi puerta está cerrada y sé que no es lo mismo
Hoy vivo atormentada, protesto y desconfío
Me queda la esperanza del tiempo y del olvido
O de encontrar latiendo tu cuerpo junto al mío
Si yo te abro la puerta, jurame te lo pido
Que no vas a quitarme el aire que respiro
Revíveme la idea de ser la que ya he sido
En mi alma quedan cosas que a nadie le han servido
La puerta que está abierta, es la de los sentidos
Te invito a entrar por ella y a cerrarla conmigo