Doma il mare, il mare doma
E' cominciata nel sole
poi è finita nel vino.
Non c'era niente da perdere
solo un vulcano vicino
e in uno stadio un po' verde
un giocatore argentino.
Ma di questo racconto
protagonista è il destino
Tempo di fuoco e di creta
gente verde di rame
giorni di lunga speranza
vecchi ricordi di fame.
Calciando in rete il pallone
il cielo bruciava la stanza
mentre la sposa bambina
a un ritmo leggero di danza
giocava nell'aria di Mergellina.
E' cominciata nel sole
poi è finita nel vino.
Non c'era niente da perdere
solo un vulcano vicino
e in uno stadio un po' verde
un giocatore argentino.
Ma di questo racconto
protagonista è il destino
Era mezz'ala tornante
nel campionato argentino
col dieci sopra la schiena
tre anni interi di Spagna
poi toro dentro l'arena
con una storia un po' strana
per l'avventura italiana.
Da lì non si era più mosso
come un cane dall'osso
e aveva scalato il destino.
E' cominciata nel sole
poi è finita nel vino.
Non c'era niente da perdere
solo un vulcano vicino
e in uno stadio un po' verde
un giocatore argentino.
Ma di questo racconto
protagonista è il destino
Finisce dentro la nebbia
nel sole rosso al declino
più niente resta da perdere
spento il vulcano vicino
e nello stadio deserto
è solo il giocatore argentino.
Ma di questo racconto
protagonista è il destino.
Più niente resta da perdere
Protagonista è il destino.
E nello stadio deserto
E' solo il giocatore argentino.
Domando el mar, el mar doma
Comenzó bajo el sol
luego terminó en el vino.
No había nada que perder
solo un volcán cercano
y en un estadio un poco verde
un jugador argentino.
Pero de esta historia
el protagonista es el destino
Tiempo de fuego y de arcilla
gente verde de cobre
días de larga esperanza
viejos recuerdos de hambre.
Chutando el balón en la red
el cielo quemaba la habitación
mientras la novia niña
a un ritmo ligero de danza
jugaba en el aire de Mergellina.
Comenzó bajo el sol
luego terminó en el vino.
No había nada que perder
solo un volcán cercano
y en un estadio un poco verde
un jugador argentino.
Pero de esta historia
el protagonista es el destino
Era mediocampista volante
en el campeonato argentino
con el diez en la espalda
tres años enteros en España
luego toro dentro de la arena
con una historia un poco extraña
para la aventura italiana.
Desde ahí no se había movido más
como un perro con su hueso
y había escalado el destino.
Comenzó bajo el sol
luego terminó en el vino.
No había nada que perder
solo un volcán cercano
y en un estadio un poco verde
un jugador argentino.
Pero de esta historia
el protagonista es el destino
Termina dentro de la niebla
en el sol rojo al declinar
ya no queda nada por perder
apagado el volcán cercano
y en el estadio desierto
solo está el jugador argentino.
Pero de esta historia
el protagonista es el destino.
Ya no queda nada por perder
El destino es el protagonista.
Y en el estadio desierto
Solo está el jugador argentino.