Niño de la Silva
Yo era un niño
del sol y de la Silva
Pero tenía a mi padre
Tocando bandoneón
en el club o en el baile
alegrando a las parejas
cambiando la jornada
por la madrugada
por unos pocos reales,
tumbado cansado,
mi madre a mi lado
al sonido de los cuarteles...
Y yo que vivía cantando
una vez lloré tanto
y no quise olvidar...
Fui a la raíz del mal
y encontré al final
cuándo, cómo y por qué
nace la explotación
crece la acumulación
y el peón reproduce
soy como mi padre...
Pero mi sueño no se
va a acabar en esta cruz