Black-Capped Chaplains- A Christmas Carol
One
Father Kelly argues capably; he quantifies the flames of hell. But I'm a young man not immune to winter's fingers and perfume. Cider, wood smoke, blanketed lanes, black-capped chaplains chatter in the treetops; laughing in the boughs they preach a way of mischief this December day.
Two
Sullen orchards frosted, glowering, horses shod with soot and lost but glowing embers, old November chimneys breathing blackened breath. Shiny noses, reddened cheeks, buttered rum and laden mantelpieces act like creases in a well-worn tavern yuletide grin.
Three
Dusk induces shops of cinnamon, clockwork mice and gaily-colored cloth to burst with heady flights of boisterous, bounding, bloodstained light. Snowflakes shine like retinal haloes! Church bells all but mute, yet I tiptoe, slipping past the headstones into the woods where a pretty girl promised me that she would!
Four
Gifts and forfeits, coy and ribbon-bound, given, coaxed, unwrapped, surrendered. Hearts are leaking, spirits set on wreaking chaos-love duets. Suppertime, eggnog, pipes alight! A song in the lungs of mortal merriment! These are days unbent with cheer! The animated deathtime of the year!
Capellanes de Gorro Negro - Un Canto de Navidad
Uno
El Padre Kelly argumenta hábilmente; cuantifica las llamas del infierno. Pero soy un joven no inmune a los dedos y perfumes del invierno. Sidra, humo de leña, callejones cubiertos, capellanes de gorro negro charlan en las copas de los árboles; riendo en las ramas predican un camino de travesuras en este día de diciembre.
Dos
Huertos sombríos helados, ceñudos, caballos herrados con hollín y brasas brillantes perdidas, viejas chimeneas de noviembre exhalando aliento ennegrecido. Narices brillantes, mejillas enrojecidas, ron con mantequilla y repisas cargadas actúan como pliegues en una sonrisa navideña de taberna muy usada.
Tres
El crepúsculo induce tiendas de canela, ratones de cuerda y telas alegremente coloreadas a estallar con vuelos embriagadores de luz bulliciosa, saltarina, manchada de sangre. ¡Copos de nieve brillan como halos retinianos! Las campanas de la iglesia casi mudas, sin embargo, me deslizo de puntillas, pasando junto a las lápidas hacia el bosque donde una chica bonita me prometió que vendría!
Cuatro
Regalos y penitencias, coquetos y atados con cintas, dados, persuadidos, desenvueltos, entregados. Corazones que gotean, espíritus dispuestos a sembrar caos en dúos de amor. Hora de la cena, ponche de huevo, pipas encendidas! ¡Una canción en los pulmones de la alegría mortal! ¡Estos son días sin dobleces con alegría! ¡El tiempo animado de la muerte del año!