Desgracia
Zoqué la desgracia.
Eso asegurará mi escape.
Y la corrección de mi acto.
El chatarra sangriento lo garantizará.
El chirrido del metal.
Gritos y pánico.
Siempre siento placer,
cuando la vida se escapa
en agonía.
Ya se está ampliando,
se está derramando violentamente,
cuando escucho el estruendo,
cómo se queja,
cómo se lamenta.
No busquen ayuda en mí,
no la esperen de mí.
Estoy aquí por mí mismo.