Carmina Burana
Oh Fortuna
como la luna
en constante cambio,
siempre creces
o decreces;
vida detestable
ahora endurece
y luego cura
el juego de la mente,
la pobreza,
el poder
lo disuelve como hielo.
Destino inmenso
y vacío,
rueda voluble,
estado malo,
salud vana
siempre disoluble,
oscurecida
y velada
también te inclinas hacia mí;
ahora a través del juego
mi espalda desnuda
soporto tu crimen.
Destino de salud
y virtud
ahora contrario a mí,
es afecto
y defecto
siempre en servidumbre.
En esta hora
sin demora
tocad el corazón pulsante;
lo que por destino
derriba al fuerte,
llorad todos conmigo!