395px

Matemática

Val Mesquita

Matemática

Eu desconheço, eu nunca vi,
Um outro deus que se compare ao meu Deus.
Como Ele faz, ninguém fará.
Abriu uma rua no meio de um mar,
Fez até ferro, nas águas, flutuar.
É poderoso, igual a ele não há.

Fez de um corvo, seu garçom.
A jumenta fez falar.
O leão entrou na dieta.
O meu Deus faz as coisas certas.
Queima água, esfria fogo, treme o monte,
Sabe dá resposta certa.

Ele não mudou, ele está aqui
Ele dá vitória, para quem pedir.
Se o problema é grande, Ele é bem maior
Nessa luta, irmão, você não está só.
Quando ele quer, decide e faz
Age do seu modo e sua bênção traz.
E se você crer ele vai te dar
Pra fazer milagre ele vai usar
Até matemática.

Ele soma, em tua vida, as bênçãos
Subtrai as doenças, multiplica o pão
E quando o crente abre a boca na igreja
E manda glória pro céu, Ele divide a unção
Quando trabalha, demônios se atrapalham
Cai inferno e muralha, arrebenta prisão
É nessa hora que a glória toma conta
A igreja se alegra, com a vitória na mão.

Matemática

Yo desconozco, nunca he visto
Otro dios que se compare con mi Dios.
Como Él lo hace, nadie lo hará.
Abrió una calle en medio del mar,
Hizo que el hierro flotara en las aguas.
Es poderoso, no hay nadie como Él.

Hizo de un cuervo su camarero,
Hizo hablar a la burra.
El león entró en la dieta.
Mi Dios hace las cosas correctamente.
Quema agua, enfría fuego, hace temblar la montaña,
Sabe dar la respuesta correcta.

Él no ha cambiado, Él está aquí
Él da victoria a quien le pide.
Si el problema es grande, Él es mucho más grande
En esta lucha, hermano, no estás solo.
Cuando Él quiere, decide y hace
Actúa a su manera y trae su bendición.
Y si crees, Él te dará
Para hacer milagros, Él usará
Incluso matemática.

Él suma bendiciones en tu vida,
Resta enfermedades, multiplica el pan.
Y cuando el creyente abre la boca en la iglesia
Y envía gloria al cielo, Él divide la unción.
Cuando trabaja, los demonios se confunden,
El infierno cae y los muros se derrumban, rompe las prisiones.
Es en ese momento que la gloria se apodera,
La iglesia se regocija con la victoria en la mano.

Escrita por: Val Mesquita