395px

Lamento borincano

Victor Jara

Lamento borincano

Sale loco de contento
con su cargamento
para la ciudad, sí,
para la ciudad.
Lleva, en su pensamiento
todo un mundo
lleno de felicidad, sí,
de felicidad.
Piensa remediar la situación
del hogar que es toda su ilusión.

Y alegre, el jibarito va
cantando así,
diciendo así,
riendo así, por el camino:
"Si yo vendo la carga
mi dios querido
un traje a mi viejita
voy a comprar".
Y alegre también su mula va
al presentir que aquel cantar
es todo un himno de alegría.
En eso los sorprende
la luz del día,
y llegan al mercado de la ciudad.

Pasa la mañana entera
sin que nadie quiera
su carga comprar, ay,
su carga comprar.
Todo, todo esta desierto
el pueblo esta muerto
de necesidad, sí,
de necesidad.
Se oyen los lamentos por doquier
de la desdichada Borinquén, sí.

Y triste el jibarito va
cantando así,
llorando así,
diciendo así por el camino:
"Qué será de Borinquén
mi dios querido.
Que será de mis hijos
y de mi hogar".
Borinquén, la tierra del edén
la que al cantar el gran Gautier
llamo la perla de los mares,
ahora que tú te mueres
con tus pesares
déjame que te cante
yo también.

Lamento borincano

Sale fou de bonheur
avec son chargement
pour la ville, ouais,
pour la ville.
Il porte, dans son esprit
un monde entier
plein de bonheur, ouais,
de bonheur.
Il pense à remédier à la situation
de son foyer qui est toute son illusion.

Et joyeux, le jibarito va
chantant ainsi,
disant ainsi,
rire ainsi, sur le chemin :
"Si je vends la cargaison
mon dieu chéri
un costume pour ma vieille
je vais acheter".
Et joyeuse aussi sa mule va
sentant que ce chant
est tout un hymne de joie.
À ce moment, ils sont surpris
par la lumière du jour,
et arrivent au marché de la ville.

La matinée passe entière
sans que personne ne veuille
acheter sa cargaison, ah,
sa cargaison.
Tout, tout est désert
le village est mort
de besoin, ouais,
de besoin.
On entend les lamentations partout
de la malheureuse Borinquén, ouais.

Et triste le jibarito va
chantant ainsi,
pleurant ainsi,
disant ainsi sur le chemin :
"Que va-t-il advenir de Borinquén
mon dieu chéri.
Que va-t-il advenir de mes enfants
et de mon foyer".
Borinquén, la terre de l'éden
celle que chantait le grand Gautier
appelée la perle des mers,
maintenant que tu meurs
avec tes peines
laisse-moi te chanter
moi aussi.

Escrita por: Rafael Hernández