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Apelo

Waleska

Apelo

Ah, meu amor não vás embora
Vê a vida como chora, vê que triste esta canção
Não, eu te peço, não te ausentes
Pois a dor que agora sentes, só se esquece no perdão
Ah, minha amada me perdoa
Pois embora ainda te doa a tristeza que causei
Eu te suplico não destruas tantas coisas que são tuas
Por um mal que eu já paguei
Ah, minha amada, se soubesses
Da tristeza que há nas preces
Que a chorar te faço eu
Se tu soubesses num momento todo arrependimento
Como tudo entristeceu
Se tu soubesses como é triste
Perceber que tu partiste
Sem sequer dizer adeus
Ah, meu amor tu voltarias
E de novo cairias
A chorar nos braços meus

De repente do riso fez-se o pranto,
Silencioso e branco como a bruma
E das bocas unidas fez-se a espuma
E das mãos espalmadas fez-se o espanto.
De repente da calma fez-se o vento,
Que dos olhos desfez a última chama,
E da paixão fez-se o pressentimento,
E do momento I'móvel fez-se o drama.
De repente não mais que de repente,
Fez-se de triste o que se fez amante
E de sozinho que se fez contente.
Fez-se do amigo próximo, o distante,
Fez-se da vida uma aventura errante,
De repente não mais que de repente.

Ah, meu amor tu voltarias
E de novo cairias
A chorar nos braços meus.
Ah, meu amor tu voltarias
E de novo cairias
A chorar nos braços meus

Apelo

Ay, mi amor no te vayas
Mira cómo llora la vida, mira qué triste esta canción
No, te lo pido, no te alejes
Porque el dolor que sientes ahora, solo se olvida con el perdón
Ay, mi amada, perdóname
Aunque aún te duela la tristeza que causé
Te suplico que no destruyas tantas cosas que son tuyas
Por un mal que ya pagué
Ay, mi amada, si supieras
La tristeza que hay en las plegarias
Que llorando te hago yo
Si supieras en un momento todo arrepentimiento
Cómo todo entristeció
Si supieras qué triste es
Darse cuenta de que te fuiste
Sin siquiera decir adiós
Ay, mi amor, ¿volverías?
Y de nuevo caerías
Llorando en mis brazos

De repente de la risa se hizo el llanto,
Silencioso y blanco como la bruma
Y de las bocas unidas se hizo la espuma
Y de las manos abiertas se hizo el asombro.
De repente de la calma se hizo el viento,
Que de los ojos deshizo la última llama,
Y de la pasión se hizo el presentimiento,
Y del momento inmóvil se hizo el drama.
De repente, no más que de repente,
Se hizo de triste lo que se hizo amante
Y de solo que se hizo contento.
Se hizo del amigo cercano, el distante,
Se hizo de la vida una aventura errante,
De repente, no más que de repente.

Ay, mi amor, ¿volverías?
Y de nuevo caerías
Llorando en mis brazos.
Ay, mi amor, ¿volverías?
Y de nuevo caerías
Llorando en mis brazos

Escrita por: Baden Powell / Vinícius de Moraes