Trisha
A Nation Once Again
When boyhood's fire was in my blood
I read of ancient freemen,
For Greece and Rome who bravely stood,
Three hundred men and three men;
And then I prayed I yet might see
Our fetters rent in twain,
And Ireland, long a province, be.
A Nation once again!
A Nation once again,
A Nation once again,
And lreland, long a province, be
A Nation once again!
And from that time, through wildest woe,
That hope has shone a far light,
Nor could love's brightest summer glow
Outshine that solemn starlight;
It seemed to watch above my head
In forum, field and fane,
Its angel voice sang round my bed,
A Nation once again!
It whisper'd too, that freedom's ark
And service high and holy,
Would be profaned by feelings dark
And passions vain or lowly;
For, Freedom comes from God's right hand,
And needs a Godly train;
And righteous men must make our land
A Nation once again!
So, as I grew from boy to man,
I bent me to that bidding
My spirit of each selfish plan
And cruel passion ridding;
For, thus I hoped some day to aid,
Oh, can such hope be vain ?
When my dear country shall be made
A Nation once again!
Trisha
Una Nación Otra Vez
Cuando el fuego de la juventud corría por mis venas
Leí sobre antiguos hombres libres,
Por Grecia y Roma que valientemente se mantuvieron,
Trescientos hombres y tres hombres;
Y entonces recé para poder ver
Nuestras cadenas rotas en dos,
Y que Irlanda, por mucho tiempo una provincia, sea
¡Una Nación otra vez!
Una Nación otra vez,
Una Nación otra vez,
Y que Irlanda, por mucho tiempo una provincia, sea
¡Una Nación otra vez!
Y desde ese momento, a través de la más salvaje desgracia,
Esa esperanza ha brillado como una luz lejana,
Ni siquiera el más brillante resplandor del verano del amor
Podría opacar esa solemne luz de estrella;
Parecía vigilar sobre mi cabeza
En el foro, el campo y el templo,
Su voz angelical cantaba alrededor de mi cama,
¡Una Nación otra vez!
También susurraba que el arca de la libertad
Y el servicio alto y sagrado,
Serían profanados por sentimientos oscuros
Y pasiones vanas o bajas;
Porque, la Libertad viene de la mano de Dios,
Y necesita un séquito divino;
Y hombres justos deben hacer de nuestra tierra
¡Una Nación otra vez!
Así que, mientras crecía de niño a hombre,
Me incliné a ese mandato,
Despojando mi espíritu de cada plan egoísta
Y pasión cruel;
Pues, así esperaba algún día poder ayudar,
Oh, ¿puede ser en vano tal esperanza?
Cuando mi querido país sea hecho
¡Una Nación otra vez!