Diadorando
Tempo, inteiro de tantos dias
Contou-me num desses tantos
Que a vida escolheu o sertão
Escuro e frio do humano
E lá tratou de esconder
Calor de intenso tutano
Difícil de campear
Garimpeio e o verbo em pena
Vagou no vão das palavras
Confins de terras, secume
Vazio intenso das almas
Pro esteio dos campos gerais
Ganhar no aprumar da vista
Paragens de terra plana
Depois de tanta procura
No farto ralar dos calos
No pó passado das pernas
Se ver, chegança de espera
Nos pés o cerne do andante
O ser e estar do trajeto
E o tempo velho então disse
Que o que balança as carcaças
E torna o pulso pra os homens
É arte feita em palavra
O que se chama poesia
Que em todo canto tem fonte
Nascentes no mundo poucas
E nas gerais deixa os versos
Escorre beleza em prosa
É o verbo pintado humano
Em tons de Guimarães Rosa!
Diadorando
Tiempo, entero de tantos días
Me contó en uno de esos tantos
Que la vida eligió el sertón
Oscuro y frío de lo humano
Y allí trató de esconder
Calor de intenso tuétano
Difícil de rastrear
La búsqueda y el verbo en pena
Vagaron en el vacío de las palabras
Límites de tierras, sequedad
Vacío intenso de las almas
Para el sostén de los campos generales
Ganar en el ajuste de la vista
Parajes de tierra plana
Después de tanta búsqueda
En el abundante desgaste de los callos
En el polvo pasado de las piernas
Se ve, llegada de la espera
En los pies el núcleo del caminante
El ser y estar del trayecto
Y el tiempo viejo entonces dijo
Que lo que balancea las carcazas
Y devuelve el pulso a los hombres
Es arte hecha en palabra
Lo que se llama poesía
Que en cada rincón tiene fuente
Nacimientos en el mundo pocos
Y en los generales deja los versos
Escurrir belleza en prosa
Es el verbo pintado humano
En tonos de Guimarães Rosa!