Arcebispada
Pregais o Cristo de Braga
Fazeis a guerra na rua
Sempre virados prò céu
Sempre virados prà Virgem
A Santa Cruzada manda
Matar o chivo vermelho
Contra a foice e o martelo
Contra a alfabetizaçao
Curai de ganhar agora
Os vossos novos clientes
Além do pide e do bufo
Amigos do usurário
Além do latifundiário
Amigo do Capelao
"Abre Nuncio Vade Retro
Querem vender a naçao"
"A medicina é ateia
Nao cuida da salvaçao"
Que o diga o facultativo
Que o diga o cirurgiao
Que o digam as criancinhas
"Rezas sim, parteiras nao"
Se o Pinochet concordasse
Já em Fátima haveria
Mais de trinta mil vermelhos
A arder de noite e de dia
Caridade, a quanto obrigas
Só trinta mil voluntários
"Cristo reina Cristo vinga"
Nos vossos santos ovários
E também nos lampadários
E também nos trintanários
Abre Nuncio Vade Retro
Querem vender a naçao
O Carnaval da capela
O liturgia do altar
Já lá vem Camilo Torres
Com o seu fusil a sangrar
Igreja dos privilégios
Mataste o Cristo a galope
Também Franco, o assassino
Mandou benzer o garrote
Arzobispado
Predicad el Cristo de Braga
Haces la guerra en la calle
Siempre se volvió hacia el cielo
Siempre frente a la Virgen
La Santa Cruzada ordena
Mata el chivo rojo
Contra la hoz y el martillo
Contra la alfabetización
Curate gana ahora
Sus nuevos clientes
Más allá de la pide y el soplón
Amigos del usurer
Además del propietario
Amigo del Capellán
Open Nuncio Vade Retro
Quieren vender la nación
La medicina es atea
No te encargue del rescate
Que se diga por el opcional
Deja que el cirujano lo diga
Deja que los niños lo digan
Rezas sí, parteras no
Si Pinochet estuvo de acuerdo
Ya en Fátima habría
Más de treinta mil rojos
Quemar día y noche
Caridad, cuánto fuerza
Sólo 30.000 voluntarios
Cristo reina Cristo venga
En tus santos ovarios
Y también en las lámparas
Y también en los Trintanarios
Open Nuncio Vade Retro
Quieren vender la nación
El Carnaval de la Capilla
La liturgia del altar
Aquí viene Camilo Torres
Con tu fusil sangrando
Iglesia de Privilegios
Mataste al Cristo al galope
También Franco, el asesino
Dijo que bendijera al garrote