Es wollt ein Bauer früh aufstehn
Es wollt ein Bauer früh aufstehn.
Es wollt ein Bauer früh aufstehn,
wollt raus auf seinen Acker gehn.
Fateritirallala fateritira
Und als der Bauer nach Hause kam
da wollt er was zu Essen ham
Ach Lieschen koch mir Hirsebrei
mit Bratkartoffeln Spiegelei
Und als der Bauer saß und fraß
da rappelt in der Kammer was
Ach liebe Frau was ist denn das
da rumpelt in der kammer was
Ach lieber Mann das ist der Wind
der raschelt da im Küchenspind
Der Bauer sprach will selber sehn
will selber in die Kammer gehn
Und als der Bauer in'd Kammer kam
da zog der Pfaff die Hosen an
Ei Pfaff was machst in meinem Haus
ich werf dich ja sogleich hinaus
Der Pfaff der sprach was ich verricht
dein Frau die kann die Beicht noch nicht
Da nahm der Bauer den Ofenscheit
und haut den Pfaffen dass er schreit
Der Pfaffe schrie oh Schreck oh Graus
und hielt den Arsch zum Fenster raus
Da kam die Leut von nah und fern
und dachten es sei der Morgenstern
Der Morgenstern der war es nicht
es war des Pfaffen Arschgesicht
So soll es alles Pfaffen gehn
die nachts zu fremden Weibern gehn
Und die Moral von der Geschicht
trau nicht des Pfaffen Arschgesicht
Un granjero quería levantarse temprano
Es que un granjero quería levantarse temprano.
Es que un granjero quería levantarse temprano,
quería salir a su campo.
Fateritirallala fateritira
Y cuando el granjero regresó a casa
quería tener algo para comer.
Ay Lieschen, cocíname gachas
con papas fritas y huevo frito.
Y cuando el granjero estaba sentado y comiendo
algo hacía ruido en la despensa.
Ay querida esposa, ¿qué es eso?
algo hace ruido en la despensa.
Ay querido esposo, es el viento
que susurra en el armario de la cocina.
El granjero dijo que quería ver por sí mismo
quería ir a la despensa.
Y cuando el granjero llegó a la despensa
el cura se estaba poniendo los pantalones.
Oye cura, ¿qué haces en mi casa?
¡Te voy a echar enseguida!
El cura dijo: lo que estoy haciendo
tu esposa aún no puede confesarlo.
Entonces el granjero tomó un tronco de la estufa
y golpeó al cura hasta que gritó.
El cura gritó ¡Oh, horror!
y sacó el trasero por la ventana.
La gente de cerca y de lejos llegó
y pensaron que era la estrella de la mañana.
Pero no era la estrella de la mañana
era el trasero del cura.
Así les debería ir a todos los curas
que van de noche a las mujeres ajenas.
Y la moraleja de la historia
no confíes en el trasero del cura.