O Mineiro E O Italiano
O mineiro e o italiano vivia ás barras dos tribunais
Numa demanda de terra que não deixava os dois em paz
Só em pensar na derrota o pobre caboclo não dormia mais
O italiano roncava nem que eu gaste alguns capitais
Quero ver esse mineiro voltar de a pé pra Minas Gerais
Voltar pro mineiro seria feio pros seus parentes
Apelo pro advogado, fale pro juiz ter dó da gente
Diga que nós somos pobre, que meus filhinhos vivem doente
Um palmo de terra a mais pro italiano é indiferente
Se o juiz me ajudar a ganhar lhe dou uma leitoa de presente
Retrucou o advogado, o senhor não sabe o que está falando
Num caia nessa besteira senão nós vamos entra pro cano
Este juiz é uma fera, caboclo sério e de tutano
Paulista da velha guarda, família de quatrocentos anos
Mandar leitoa pra ele é dar a vitória pro italiano
Porém chegou o grande dia que o tribunal deu o veredito
Mineiro ganhou a demanda o advogado achou esquisito
Mineiro disse ao doutor, eu fiz conforme lhe via dito
Respondeu o advogado que o juiz vendeu e eu não acredito
Jogo meu diploma fora se nesse angu não tiver mosquito
De fato falou o mineiro, nem eu mesmo tô acreditando
Ver meus filhinhos de a pé meu coração vivia sangrando
Peguei uma leitoa foi Deus no céu me deu esse plano
De uma cidade vizinha para o juiz eu fui despachando
Só não mandei no meu nome, mandei no nome do italiano
El Minero y El Italiano
El minero y el italiano vivían en las barras de los tribunales
En una disputa de tierras que no dejaba en paz a ninguno de los dos
Solo de pensar en la derrota, el pobre campesino ya no podía dormir
El italiano roncaba, aunque tuviera que gastar algunos capitales
Quiero ver a ese minero regresar a pie a Minas Gerais
Regresar sería vergonzoso para el minero y su familia
Pido al abogado, dile al juez que tenga compasión de nosotros
Dile que somos pobres, que mis hijos están enfermos
Un palmo de tierra más para el italiano es indiferente
Si el juez me ayuda a ganar, le regalaré un lechón
El abogado respondió, usted no sabe lo que está diciendo
No caiga en esa tontería, si no, vamos a estar en problemas
Este juez es un duro, un hombre serio y de carácter
Paulista de la vieja guardia, familia de cuatrocientos años
Enviarle un lechón es darle la victoria al italiano
Pero llegó el gran día en que el tribunal dio su veredicto
El minero ganó la disputa, el abogado lo encontró extraño
El minero le dijo al doctor, hice lo que usted me indicó
El abogado respondió que el juez se vendió y yo no lo creo
Tiraré mi diploma si en este asunto no hay trampa
De hecho, dijo el minero, ni yo mismo lo estoy creyendo
Ver a mis hijos caminar a pie me partía el corazón
Tomé un lechón, fue Dios en el cielo quien me dio este plan
De una ciudad vecina, al juez fui enviando
Solo que no lo envié a mi nombre, lo envié a nombre del italiano