395px

Las palomas del párroco

Abrogation

Des Pfarrers Tauben

Hoch auf dem dache vom kirchenhaus,
Dort sitzen die raben und spähen uns aus.
Sind stets auf der lauer und das jeden tag,
Sie machen sich lustig, über den, der im sarg.

Des pfarrers tauben hoch auf dem dach,
Sind allgegenwärtig und halten uns wach.
Sie geben uns kunde, durch ihr geschrei,
Das leben, das leben, es ist bald vorbei.

Stets auf der suche nach frischem aas,
Sie nähren sich redlich, die toten ihr fraß,
Folgen den spuren von hunger und pest,
Verwesende leichen, den raben ein fest.

Schwarz ihr gefieder und finster ihr tun,
Sie lassen die träumenden kinder nicht ruh'n.
So manch' einen kleinen, der vorlauten knaben,
Den fraßen am abend die hungrigen raben.

Las palomas del párroco

En lo alto del techo de la casa de la iglesia,
Allí se sientan los cuervos y nos observan.
Siempre al acecho cada día,
Se burlan de aquel que está en el ataúd.

Las palomas del párroco en lo alto del techo,
Están omnipresentes y nos mantienen despiertos.
Nos informan con sus graznidos,
La vida, la vida, pronto llegará a su fin.

Siempre en busca de carroña fresca,
Se alimentan generosamente, los muertos su festín,
Siguen las huellas del hambre y la peste,
Cadáveres en descomposición, un festín para los cuervos.

Negras sus plumas y siniestra su conducta,
No dejan descansar a los niños soñadores.
Así que a más de uno de los pequeños, los chicos parlanchines,
Los cuervos hambrientos se los comieron por la noche.

Escrita por: