Coplas de Saudade
Quando a lembrança da campanha me atropela
Traz na garupa uma saudade que judia
Ao mesmo tempo também serve de alento
Pra quem se lembra do rincão todos os dias
É quando o sol vem acordar o sul do mundo
Ou nos ocasos prenunciando noites largas
Que esta parceira que invade o peito despacito
E corta mais que o aço frio das adagas
Até parece que me encontro chimarreando
No oitão do rancho, de onde enxergo o mundo inteiro
O vôo manso dos tahãs na várzea grande
O meu cavalo retoçando no potreiro
É nessas horas em que as léguas se apequenam
Pois não há nada mais veloz que o pensamento
Que estou distante mas minha alma está lá fora
Asas libertas pra voar aos quatro ventos
Ah, quanta falta que me faz o fogo grande
Velho parceiro das campeiras madrugadas
Para rodeio, marcação, porteira afora
Pega de potro, cancha reta e guitarreada
Olhar os campos florescidos de setembro
Não há querência mais bonita do que aquela
Que hoje canto nestas coplas de saudade
Quando a lembrança da querência me atropela
Até parece que me encontro chimarreando
No oitão do rancho, de onde enxergo o mundo inteiro
O vôo manso dos tahãs na várzea grande
O meu cavalo retoçando no potreiro
É nessas horas em que as léguas se apequenam
Pois não há nada mais veloz que o pensamento
Estou distante mas minha alma está lá fora
Asas libertas pra voar aos quatro ventos
Coplas de Saudade
Cuando el recuerdo de la campaña me arrolla
Trae consigo una saudade que duele
Al mismo tiempo también sirve de consuelo
Para aquellos que recuerdan el rincón todos los días
Es cuando el sol viene a despertar el sur del mundo
O en los ocasos anunciando noches largas
Que esta compañera que invade el pecho despacito
Y corta más que el acero frío de las dagas
Hasta parece que me encuentro tomando mate
En el patio del rancho, desde donde veo el mundo entero
El vuelo tranquilo de los tahúres en la llanura
Mi caballo jugueteando en el potrero
Son en esos momentos en los que las leguas se acortan
Pues no hay nada más veloz que el pensamiento
Que estoy lejos pero mi alma está afuera
Alas liberadas para volar a los cuatro vientos
Ah, cuánta falta me hace el fuego grande
Viejo compañero de las madrugadas camperas
Para rodeo, marcación, puerta afuera
Agarrar potros, cancha recta y guitarreada
Mirar los campos florecidos de septiembre
No hay añoranza más hermosa que esa
Que hoy canto en estas coplas de saudade
Cuando el recuerdo del terruño me arrolla
Hasta parece que me encuentro tomando mate
En el patio del rancho, desde donde veo el mundo entero
El vuelo tranquilo de los tahúres en la llanura
Mi caballo jugueteando en el potrero
Son en esos momentos en los que las leguas se acortan
Pues no hay nada más veloz que el pensamiento
Estoy lejos pero mi alma está afuera
Alas liberadas para volar a los cuatro vientos