Les Chants De Brennos
Depuis longtemps deja
Nous avons quittÈ les terres de nos pÕres
Nos forÉts et nos dieux
Nous allons seuls sur les chemins
Nous avons oubliÈ les prieres
Nous avons oubliÈ les contraintes
Notre loi nous vient des vents
Nous vivons par nos armes
Nous vivons pour nos armes
pour les chants de nos bardes
Les lumiÕres de la biere et du vin
Les corbeaux riaient dans le ciel
les hommes des citÈs sont tombÈs sous nos coups
Leur sang decore les idoles de pierres
Sur les autels de marbres, les rats mangent leur foie
Cdux qui ont pu fuir notre rage
Pleurent leurs morts ce soir
Leur ode funÕbre rythme notre fete
Dans leurs crÁnes encore rouges coulent la biÕre et le sang
Les vents soufflent sur les plaines fertiles
les hommes des citÈs ont appelÈs ceux qu'ils prient
Leur foi leur a donnÈ la victoire
Le dieu au laurier a bu notre force
Nous avons laissÈ nos freres reposer sur le sol
les cadavres pourrissant de nos amis
Nourrissent ceux d'en bas
Les vautours emportent leur ame
Les mouches noircissent leur chair
De nos armes brisÈes s'ecoule un chant de rouille
Ma marche s'achÕve bientÒt
Les routes de la defaite
MÕnent aux autres mondes
Dans les terres HellÕnes
OÛ mes dieux m'ont laissÈ
J'offre mon sang a la tempÉte
mes chairs aux hyÕnes
Mes Yeux, Ma gloire aux corbeaux
Los Cantos De Brennos
Desde hace mucho tiempo
Hemos dejado las tierras de nuestros padres
Nuestros bosques y nuestros dioses
Caminamos solos por los senderos
Hemos olvidado las oraciones
Hemos olvidado las restricciones
Nuestra ley nos llega de los vientos
Vivimos por nuestras armas
Vivimos para nuestras armas
para los cantos de nuestros bardos
Las luces de la cerveza y el vino
Los cuervos reían en el cielo
los hombres de las ciudades han caído bajo nuestros golpes
Su sangre adorna los ídolos de piedra
En los altares de mármol, las ratas se comen sus hígados
Aquellos que lograron huir de nuestra furia
Lloran a sus muertos esta noche
Su oda fúnebre marca nuestro festín
En sus cráneos aún rojos fluyen la cerveza y la sangre
Los vientos soplan sobre las llanuras fértiles
los hombres de las ciudades han llamado a quienes rezan
Su fe les ha dado la victoria
El dios del laurel ha bebido nuestra fuerza
Hemos dejado a nuestros hermanos descansar en el suelo
los cadáveres podridos de nuestros amigos
Alimentan a los de abajo
Los buitres se llevan sus almas
Las moscas ennegrecen su carne
De nuestras armas rotas fluye un canto de óxido
Mi marcha pronto llegará a su fin
Los caminos de la derrota
Conducen a otros mundos
En las tierras Helenas
Donde mis dioses me han dejado
Ofrezco mi sangre a la tormenta
mis carnes a los hienas
Mis ojos, Mi gloria a los cuervos