Ruumenet
De los olvidados
Mañana se dicta
En el duelo de los benditos
Se bautiza en nombre
De las manos de los difuntos
Se vierte en la fe
De los momentos de alegría
Rara vez se canta ya
La noche nos envuelve
En la oscuridad, quizás a Tuonela
La noche nos envuelve
En la oscuridad, hacia Tuonela
Se reconcilian los pecados y
Se comercia con la envidia
La medida incluso con la vergüenza
Pero no con la venganza de los padres
El abrazo de la gracia no se siente
No el puño que dicta la ley
Las buenas acciones se han vivido
Las palabras sabias han sido traicionadas
La noche nos envuelve
En la oscuridad, quizás a Tuonela
La noche nos envuelve
En la oscuridad, hacia Tuonela
Los últimos días
El triunfo de los despojos
La catarsis de los señores
La reclamación de los oprimidos
La última llamada
Desde la habitación del señor
La lobotomía de la confianza
El amanecer de la falta de alma