Ey Erenler Akýp Gitsem
Oh señores, si me fuera corriendo
Hacia los torrentes de montaña
Un saludo ha llegado a mí
Sacrificaría mis palabras
Mis ojos no ven, mis manos no alcanzan
No caen en tu recuerdo para preguntar
Si te envío, no acepta la ofrenda
Si digo algo a los vientos de la madrugada
Viviría para mi amor, mi guía
Si llegara y me quedara en su corte
Si pusiera mi rostro en su regazo
Rogaría a sus manos
El médico de mi dolor, mi sultán
El dueño de mi corazón
Como una luna inmutable
Me abrazaría a su cintura