Rozhdestvenskaia pesnia
Tvoi samolety - im nikogda ne vzletet';
Tvoi gorizonty chisty, tvoi berega ne znaiut priboia.
Na ulitsakh mnogo liudej, no tebe ne skazali, chto ehto takoe,
Ty brosaesh' im zoloto - tebe ne skazali, chto ehto med';
Iz tekh, kto byl zdes' snachala, s toboj ostaiutsia lish' troe -
No, koroleva, kto pozvolit im pet'?
Tvoi glaza - nikto ne pomnit ikh tsvet,
Lish' v kletkakh poiut solov'i neizvestnoj uchenym prirody.
Vse dveri zakryty na kliuch, s sumerek i do voskhoda;
Lish' rybaki ne boiatsia smotret' tebe vsled.
Tebia obmanuli - im ne pozvoliaiut smotret' na vodu;
No, koroleva, kto pogasit ikh svet?
A v gavani - parusa iz tsvetnykh kamnej,
I matrosy v monasheskikh riasakh p'iut zdorov'e zheny kapitana,
No v polnoch' raskhodiatsia v kel'i - oni snimaiutsia s iakoria rano,
Im nuzhno plyt' vokrug sveta - tuda, gde v polden' temnej,
Chem noch'iu. Ikh korabl' razobrala na chasti okhrana,
No oni uplyvut, koroleva, - est' veshchi sil'nej.
A noch'iu vremia idet nazad,
I den', nastupaiushchij zavtra, dve tysiachi let kak prozhit;
No belyj vsadnik smeetsia, ego nichto ne trevozhit,
I belyj korabl' s lebedinymi kryl'iami uzhe podnial parusa;
Chasovye vesny s kazhdym godom stanoviat'sia strozhe,
No, koroleva, - signalom budet tvoj vzgliad.
Koroleva, my slykhali, chto dvizhetsia led;
No, kogda podnimaiutsia reki, ehto dazhe ne stoit otveta;
Ladoni polny iantarem, on budet goret' do rassveta,
I pesn' iablonevykh vetvej - ee nikto ne poet,
No ehto ne dolgo, i nasha zvezda nikogda ne meniala tsveta;
No, koroleva, tishe: ty slyshish' - padaet sneg;
Da, koroleva, - ehto vse-taki Novyj God!
Canción de Navidad
Tus aviones - nunca despegarán;
Tus horizontes son claros, tus costas no conocen la marea.
En las calles hay mucha gente, pero nunca te dijeron qué es esto,
Tú les das oro - nunca te dijeron que es miel;
De los que estuvieron aquí al principio, solo quedan tres contigo -
Pero, reina, ¿quién les permitirá cantar?
Tus ojos - nadie recuerda su color,
Solo en jaulas cantan ruiseñores desconocidos para los científicos de la naturaleza.
Todas las puertas están cerradas con llave, desde el crepúsculo hasta el amanecer;
Solo los pescadores no temen mirarte a los ojos.
Te han engañado - no les permiten mirar el agua;
Pero, reina, ¿quién apagará su luz?
Y en el puerto - velas de piedras de colores,
Y los marineros en túnicas monásticas brindan por la salud de la esposa del capitán,
Pero a medianoche se dispersan en las celdas - se desatan temprano de los anclajes,
Necesitan navegar alrededor del mundo - hacia donde es más oscuro al mediodía
Que de noche. Su barco fue desmantelado por la guardia,
Pero zarparán, reina, - hay cosas más fuertes.
Y de noche el tiempo retrocede,
Y el día, que llega mañana, se ha vivido hace dos mil años;
Pero el jinete blanco se ríe, a él nada lo perturba,
Y el barco blanco con alas de cisne ya ha levantado velas;
Los centinelas de primavera se vuelven más estrictos cada año,
Pero, reina, - tu mirada será la señal.
Reina, hemos escuchado que el hielo se está moviendo;
Pero, cuando los ríos se levantan, ni siquiera vale la pena responder;
Las manos están llenas de ámbar, arderá hasta el amanecer,
Y la canción de las ramas de manzano - nadie la canta,
Pero no por mucho tiempo, y nuestra estrella nunca ha cambiado de color;
Pero, reina, silencio: escuchas - cae la nieve;
Sí, reina, - es realmente ¡Navidad!