Gaiteiro de Galpão
Nas noites frias de inverno, que a lua cheia alumbrava,
Vinha pra beira do fogo, palmeava a gaita e tocava,
Fazia as duas hilheiras roncar de voz abafada,
Mesmo que uma mamangava no esteio da ramada.
Espichava a gaita "véia" até "quaje" rebentar
E trazia se volteando igual um mandorová,
E o verso xucro brotava que nem pasto na garoa
E as rimas se enfileiravam igual teta de leitoa.
A cachorrada escutava sentadita nos garrão
E o gado vinha pra cerca ver o taura puxar cartão,
"Quaje" a cavalo no fogo fazia o traste campeiro
Dar bufo igual touro brabo alvorotando braseiro.
Até os grilos se calavam pra escutar aquele teatino
Tirar do fole rasgada notas com timbre divino.
O próprio silencio escutava aquele taura tocar
E os anjos batiam palma com as asas que eram pra voar.
Gaitero del Galpón
En las noches frías de invierno, que la luna llena alumbraba,
Venía a la orilla del fuego, acariciaba la gaita y tocaba,
Hacía que las dos hileras roncaran con voz apagada,
Aunque una lechuza en el poste de la ramada.
Estiraba la gaita 'vieja' hasta que casi reventaba
Y giraba como un remolino
Y el verso rústico brotaba como pasto en la llovizna
Y las rimas se alineaban como tetillas de cerda.
Los perros escuchaban sentados en sus patas traseras
Y el ganado venía cerca para ver al hombre tirar cartas,
Casi reventando en el fuego hacía al trasto campero
Bufar como toro bravo alborotando brasas.
Hasta los grillos se callaban para escuchar ese espectáculo
Sacar del fuelle notas rasgadas con timbre divino.
El propio silencio escuchaba a ese hombre tocar
Y los ángeles aplaudían con alas que eran para volar.