Hilário
O amor está no ar
Vai ver que é por isso que de vez em quando ele caga na nossa cabeça
Eu podia cortar os pulsos, podia
Podia fazer charminho, podia
Chorar mil soluços por dia, podia
Me embriagar de vinho barato, podia
Podia andar com quem injeta, podia
Virar um rato de sarjeta, podia
Invocar o capeta, atear fogo no corpo, eu podia
Eu podia
Podia voltar a chupar chupeta, podia
Abandonar meu conforto, podia
Saltar da torre da Telepar, podia
Tomar veneno, também podia
Eu podia te denunciar por me abandonar no sereno
E ir embora sem aceno, eu podia!
Eu podia
Eu podia querer a morte, podia
Me descabelar, eu podia
Ser um ser hospitalar, podia
Maldizer o nosso lar, pra sujar teu nome
E te humilhar. e me vingar a qualquer preço, eu podia
Eu podia quebrar o teu pescoço, podia
Parar de crer na sorte, podia
Se afundar em areia movediça, podia
Pra você ser a carniça, ser um bicho ordinário, eu podia
Eu tinha motivos até pra te mandar tomar no cu!
Mas acontece que eu achei isso tudo hilário!
Hilário
El amor está en el aire
Quizás por eso de vez en cuando nos caga en la cabeza
Podría cortarme las venas, podría
Podría hacerme la víctima, podría
Llorar mil sollozos al día, podría
Emborracharme con vino barato, podría
Podría juntarme con los que se inyectan, podría
Convertirme en una rata de alcantarilla, podría
Invocar al diablo, prenderme fuego, podría
Podría
Podría volver a chupar chupete, podría
Abandonar mi comodidad, podría
Saltar de la torre de Telepar, podría
Tomar veneno, también podría
Podría denunciarte por abandonarme a la intemperie
Y marcharte sin despedida, ¡podría!
Podría
Podría desear la muerte, podría
Despeinarme, podría
Ser un ser desagradable, podría
Maldecir nuestro hogar, manchar tu nombre
Y humillarte, y vengarme a cualquier precio, podría
Podría romperte el cuello, podría
Dejar de creer en la suerte, podría
Hundirme en arenas movedizas, podría
Para que seas la carroña, ser un animal despreciable, podría
¡Tenía motivos incluso para mandarte a la mierda!
Pero resulta que encontré todo esto ¡hilario!
Escrita por: Alexandre Nero, Luiz Felipe Leprevost