O Bailado Das Folhas
Foi numa pálida manhã de Outono
Soturna como a cela dum convento
Que num vetusto parque ao abandono
Dei largas ao meu louco pensamento
Cortava o espaço a lamina de frio
Que impunemente as nossas carnes corta
E o vento num constante desvario
Despia as árvores da folhagem morta
Folhas mirradas como pergaminhos
Soltas ao vento como os versos meus
Bailavam loucamente p’los caminhos
Como farrapos a dizer adeus
Das débeis folhas lamentei a sorte
Mas refleti depois de estar sereno
Que bailar à mercê de quem é forte
É sempre a sina de quem é pequeno
Desde então, o meu pobre pensamento
Fugiu para não bailar ao abandono
Como a folhagem que bailava ao vento
Naquela pálida manhã de outono
El ballet de las hojas
Fue en una pálida mañana de otoño
Sucio como una celda de convento
Que en un parque vetusto abandonado
Dejé ir de mi pensamiento loco
Corta el espacio de la hoja fría
Que nuestras carnes corten con impunidad
Y el viento en constante desorientación
Despoqué los árboles de follaje muerto
Hojas espejadas como pergaminos
Suelto en el viento como mis versos
Bailaban locamente en las carreteras
Como trapos para decir adiós
De las hojas débiles Lloro la fortuna
Pero reflexioné después de ser sereno
Qué bailar a merced de aquellos que son fuertes
Siempre es el destino de aquellos que son pequeños
Desde entonces, mi pobre pensamiento
Se escapó para no bailar hasta el abandono
Como el follaje que bailaba en el viento
En esa pálida mañana de otoño
Escrita por: Alfredo Marceneiro / Henrique Rego