Cidadão Brasileiro
Eu ouvi agora o som do silencio (que ecoava)
Nos quartos, paredes e salas
O gotejar da torneira quebrada
Do latido distante do vira lata
Do grito de socorro ao norte
No outro um som de um automóvel
E o medo mostra sua cara
E o escuro dando ar da sua graça
Da fumaça cinzenta que exala pela sala
De manhã cedo o sol bate em minha porta
Levando já cansado escovo os meus dentes já visando à porta
O cheiro do esgoto a céu aberto
Nas avenidas casas e arranha-céus
O cheiro do mormaço sobe nosso olfato
Cambaleando pelas ruas atrás de um copo d’agua
Mas ninguém ajuda esse pobre miserável
Por que não está empregado (nem é um delegado)
Brasileiro eu, não poeta do chão hein!
Minha dignidade já foi vendida com quem vende a alma ao diabo
E eu pobre solitário vagueio pelas ruas em troca de trocados
Ciudadano Brasileño
Escuché ahora el sonido del silencio (que resonaba)
En habitaciones, paredes y salas
El goteo del grifo roto
El ladrido lejano del perro callejero
El grito de auxilio al norte
En otro lado, el sonido de un automóvil
Y el miedo muestra su rostro
Y la oscuridad haciendo acto de presencia
Del humo gris que se exhala por la sala
Temprano por la mañana, el sol golpea mi puerta
Ya cansado, me cepillo los dientes mirando hacia la puerta
El olor a alcantarilla al aire libre
En las avenidas, casas y rascacielos
El olor a bochorno llega a nuestro olfato
Tambaleándonos por las calles en busca de un vaso de agua
Pero nadie ayuda a este pobre desdichado
Porque no está empleado (ni es un delegado)
¡Brasileño yo, no poeta del suelo eh!
Mi dignidad ya fue vendida a aquel que vende el alma al diablo
Y yo, pobre solitario, deambulo por las calles a cambio de unas monedas