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Pecado Eterno

All Living Fear

Eternal Sin

Your sweet voice trickles to my ear like honey spiked with glass.
And the vaguest hint of compromise still proves to be my last.
My hopes and doubts of recompense rest on your silver tongue.
The silky tone you say goodbye awakes the nightmare past.

The words you use with soft caress still drive the dagger home.
Remind me of the life I lost and all the damage done.
The scars I bear, both in and out remind me of the pain.
I caused that night I gave my heart to you to take my name.

You take the same pill now yourself to ease your wretched hand.
Welcome to the real world where life is just a sham.
Welcome to the darkest depths where hopelessness prevails.
When one door closes, another shuts, there's truth if all else fails.

We live our lives so separately yet tread the same old road.
Our destiny of emptiness that fate's already sowed.
The cross we bear upon our back burns deep under the skin.
The carnage caused by love alone is my eternal sin.

It's better to have never loved than once to love and lose.
The gift of life, so precious, rare is not one I would choose.

Pecado Eterno

Tu dulce voz gotea en mi oído como miel mezclada con vidrio.
Y el más vago indicio de compromiso resulta ser mi último.
Mis esperanzas y dudas de recompensa descansan en tu lengua plateada.
El tono sedoso con el que te despides despierta el pasado de pesadilla.

Las palabras que usas con suave caricia aún clavan el puñal.
Me recuerdan la vida que perdí y todo el daño hecho.
Las cicatrices que llevo, tanto por dentro como por fuera, me recuerdan el dolor.
Causado aquella noche en que te di mi corazón para que tomaras mi nombre.

Ahora tomas la misma píldora para aliviar tu mano desdichada.
Bienvenido al mundo real donde la vida es solo una farsa.
Bienvenido a los abismos más oscuros donde la desesperanza prevalece.
Cuando una puerta se cierra, otra se cierra, hay verdad si todo falla.

Vivimos nuestras vidas tan separadamente pero pisamos el mismo viejo camino.
Nuestro destino de vacío que el destino ya ha sembrado.
La cruz que llevamos en nuestra espalda arde profundamente bajo la piel.
La carnicería causada por el amor solo es mi pecado eterno.

Es mejor no haber amado nunca que amar una vez y perder.
El regalo de la vida, tan precioso, tan raro, no es uno que elegiría.

Escrita por: Martin Johnson