Drama de Angélica
Escucha mi canto
Casi sin ritmo
La voz de un tísico
Delgado y esquelético
Poesía épica,
De forma extraña
Hecha sin métrica,
Con rimas rápidas
Amé a Angélica,
Mujer anémica
De colores pálidos
Y gestos tímidos
Era maliciosa
Y tenía impulsos
De hacer cosquillas
En mi esófago
En una noche fría,
Fuimos al Lírico
A escuchar al músico
Un pianista célebre
Soplaba el céfiro,
Un viento húmedo
Entonces Angélica
Se quedó asmática
Fuimos al médico
De mucha clínica
Con mucha práctica
Y precio módico
Después del interrogatorio,
Descubre el clínico
El mal atávico,
Mal sifilítico
Me mandó rápidamente,
Comprar nuez vómica
Y ácido cítrico
Para su hígado
El farmacéutico,
Un joven estúpido,
Se equivocó en la fórmula,
Hizo un despropósito
Sin escrúpulos,
Me dio sin etiqueta
Ácido fénico
Y ácido prúsico
Corrí muy rápido,
Más de un kilómetro
En un tranvía eléctrico
De fuerza múltiple
El día cálido
Me dejó tibio
Encontré a Angélica
Ya toda temblorosa
La terapéutica
Dosis alopática,
Le di una taza
De hierro ágata
Tomó en el aliento,
Triste y bucólica,
Esta estrambótica
Droga fatídica
Cayó en el esófago
La dejó lívida,
Dándole cólicos
Y muerte trágica
El padre de Angélica
Jefe del tráfico,
Hombre carnívoro,
Quedó perplejo
Por ser estrábico
Usaba lentes:
Un vidrio cóncavo,
Otro convexo
Murió Angélica
De manera lúgubre
Enfermedad crónica
La llevó a la tumba
Se realizó la autopsia
Todos los médicos
Fueron unánimes
En el diagnóstico
Le hice un sarcófago,
Bastante artístico
Todo de mármol,
Del color del ébano
Y sobre la tumba
Una estadística,
Algo metódico
Como Los Lusíadas
Y en una lápida,
Paralelepípedo,
Puse este dístico
Tierno y simbólico:
"Aquí yace Angélica,
Chica hiperbólica
Belleza helénica,
¡Murió de cólicos!"
Escrita por: Alvarenga / M. G. Barreto