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Gauchesca

Antonio Augusto Coronel Cruz

Gauchesca

Canto agora nestes versos
Com meu grito entusiasmado
A lida e o povo gaúcho
Neste rincão abençoado

Quero falar do chimarrão
Do churrasco e do gaiteiro
Da linda prenda cheirosa
E do ginete faceiro

Das tropas cruzando as coxilhas
Na toada mansa do tropeiro
Nos tombos nas domas renhidas
E do galpão hospitaleiro

Canto o minuano cortante
O poncho amigo e o laço
A disparada da ema
E a boleadeira cortando o espaço

Exalto a história dessa gente
Valente, simples e altiva
Que tem a liberdade como semente
Brotando da terra nativa

Sendo farrapo, chimango, maragato
Ou peleador no paraguai
São os rebentos deste rio grande
Os filhos honrando o pai

Canto um tempo iluminado
Pelas faíscas das adagas
Pela prata dos arreios
E pelos olhares das amadas

Um tempo de muitas distâncias
Vencidas num lombo tobiano
Das frescas sangas de pedras
E das noites no chão pampeano

Vendo a tapera silenciosa
Sinto um aperto no peito
Lembrando o fio do bigode
E outras tradições de respeito

E me vem uma nostalgia infinita
Dessa vida gaudéria e passada
Uma amarga solidão sem consolo
Como a perda da mulher amada

Mas sigo alimentando o braseiro
E ao patrão do céu peço, sincero,
Que proteja este mundo campeiro
E o grito do quero-quero

Gauchesca

Canto ahora en estos versos
Con mi grito entusiasta
El trabajo y el pueblo gaúcho
En este lugar bendecido

Quiero hablar del mate
Del asado y del acordeonista
De la hermosa prenda perfumada
Y del jinete alegre

De las tropas cruzando las colinas
Al ritmo suave del arriero
En las caídas en las domas reñidas
Y del galpón hospitalario

Canto al viento cortante
El poncho amigo y el lazo
La carrera del ñandú
Y el boleador cortando el espacio

Exalto la historia de esta gente
Valiente, sencilla y altiva
Que tiene la libertad como semilla
Brotando de la tierra nativa

Ya sea farrapo, chimango, maragato
O luchador en Paraguay
Son los descendientes de este río grande
Los hijos honrando al padre

Canto a un tiempo iluminado
Por las chispas de las dagas
Por la plata de los arreos
Y por las miradas de las amadas

Un tiempo de muchas distancias
Vencidas en un lomo tobiano
De los frescos arroyos de piedra
Y de las noches en el suelo pampeano

Viendo la tapera silenciosa
Siento un apretón en el pecho
Recordando el filo del bigote
Y otras tradiciones de respeto

Y me viene una nostalgia infinita
De esta vida gaucha y pasada
Una amarga soledad sin consuelo
Como la pérdida de la mujer amada

Pero sigo alimentando el fuego
Y al patrón del cielo pido, sincero,
Que proteja este mundo campero
Y el grito del tero

Escrita por: Antonio Augusto Coronel Cruz