Gauchesca
Canto agora nestes versos
Com meu grito entusiasmado
A lida e o povo gaúcho
Neste rincão abençoado
Quero falar do chimarrão
Do churrasco e do gaiteiro
Da linda prenda cheirosa
E do ginete faceiro
Das tropas cruzando as coxilhas
Na toada mansa do tropeiro
Nos tombos nas domas renhidas
E do galpão hospitaleiro
Canto o minuano cortante
O poncho amigo e o laço
A disparada da ema
E a boleadeira cortando o espaço
Exalto a história dessa gente
Valente, simples e altiva
Que tem a liberdade como semente
Brotando da terra nativa
Sendo farrapo, chimango, maragato
Ou peleador no paraguai
São os rebentos deste rio grande
Os filhos honrando o pai
Canto um tempo iluminado
Pelas faíscas das adagas
Pela prata dos arreios
E pelos olhares das amadas
Um tempo de muitas distâncias
Vencidas num lombo tobiano
Das frescas sangas de pedras
E das noites no chão pampeano
Vendo a tapera silenciosa
Sinto um aperto no peito
Lembrando o fio do bigode
E outras tradições de respeito
E me vem uma nostalgia infinita
Dessa vida gaudéria e passada
Uma amarga solidão sem consolo
Como a perda da mulher amada
Mas sigo alimentando o braseiro
E ao patrão do céu peço, sincero,
Que proteja este mundo campeiro
E o grito do quero-quero
Gauchesca
Canto ahora en estos versos
Con mi grito entusiasta
El trabajo y el pueblo gaúcho
En este lugar bendecido
Quiero hablar del mate
Del asado y del acordeonista
De la hermosa prenda perfumada
Y del jinete alegre
De las tropas cruzando las colinas
Al ritmo suave del arriero
En las caídas en las domas reñidas
Y del galpón hospitalario
Canto al viento cortante
El poncho amigo y el lazo
La carrera del ñandú
Y el boleador cortando el espacio
Exalto la historia de esta gente
Valiente, sencilla y altiva
Que tiene la libertad como semilla
Brotando de la tierra nativa
Ya sea farrapo, chimango, maragato
O luchador en Paraguay
Son los descendientes de este río grande
Los hijos honrando al padre
Canto a un tiempo iluminado
Por las chispas de las dagas
Por la plata de los arreos
Y por las miradas de las amadas
Un tiempo de muchas distancias
Vencidas en un lomo tobiano
De los frescos arroyos de piedra
Y de las noches en el suelo pampeano
Viendo la tapera silenciosa
Siento un apretón en el pecho
Recordando el filo del bigote
Y otras tradiciones de respeto
Y me viene una nostalgia infinita
De esta vida gaucha y pasada
Una amarga soledad sin consuelo
Como la pérdida de la mujer amada
Pero sigo alimentando el fuego
Y al patrón del cielo pido, sincero,
Que proteja este mundo campero
Y el grito del tero