Os bárbaros já Chegaram
Os bárbaros já chegaram e se tornaram
invisíveis em suas sinecuras,
com suas túnicas rubras, azuis, furta-cores
- chegaram sem resistência.
Chegaram os bárbaros
com sua declamatória fortuita
e sua eloqüência gratuita
pregando uma democracia de simulacros
e semelhanças neutralizantes
ocultando as diferenças.
A eles entregaremos nossos cérebros jubilosos
nossas cabeças decapitadas em bandejas
às hostes recrutadas nos subúrbios sombrios
para amedrontar-nos e sujeitar-nos
ao moralismo mais pedestre e pedante.
Abandona o plano metafísico
e refugia-te no cotidiano mais reles,
vaticina Baudelaire.
Sigamos os exemplos mais edificantes
da mesmice, os fogos-fátuos da mediocridade
a exemplaridade de almanaque
e da bula de remédios, os redentorismos:
o cinismo dos disfarces e ventriloquias
o endeusamento coreográfico
do Líder narcisista e pantomímico
(que toma o poder e saqueia):
- suas sandálias de prata
e sua coroa de espinhos
de ouro reluzente.
Diante de tal fatalidade
- uomo qualunque* -
só nos resta o estoicismo
para corromper os alicerces do absolutismo.
Assumir o anonimato
do mais reles existencialismo
esperando ventos admonitórios
que hão de vir, acreditemos.
Los bárbaros ya han llegado
Los bárbaros ya han llegado y se han vuelto
invisibles en sus sinecuras,
con sus túnicas rojas, azules, tornasoladas
- llegaron sin resistencia.
Han llegado los bárbaros
con su declamación fortuita
y su elocuencia gratuita
predicando una democracia de simulacros
y semejanzas neutralizantes
ocultando las diferencias.
A ellos entregaremos nuestros cerebros jubilosos
nuestras cabezas decapitadas en bandejas
a las huestes reclutadas en los suburbios sombríos
para amedrentarnos y someternos
al moralismo más pedestre y pedante.
Abandona el plano metafísico
y refúgiate en lo cotidiano más vil,
vaticina Baudelaire.
Sigamos los ejemplos más edificantes
de la uniformidad, los fuegos fatuos de la mediocridad
la ejemplaridad de almanaque
y de la receta médica, los redentorismos:
el cinismo de los disfraces y ventriloquias
la deificación coreográfica
del Líder narcisista y pantomímico
(que toma el poder y saquea):
- sus sandalias de plata
y su corona de espinas
de oro reluciente.
Ante tal fatalidad
- hombre cualquiera* -
sólo nos queda el estoicismo
para corromper los cimientos del absolutismo.
Asumir el anonimato
del existencialismo más vil
esperando vientos amonestadores
que han de venir, creamos.